MIGUEL ANGEL RIVAS ´S BLOG - 2010

Este es mi blog para todos ustedes, queridos amigos.
Una nueva forma de comunicarnos

A través de él podrán escuchar música, bajar fotografias y ver videos, además de dejarme sus comentarios u opiniones.
Espero que lo disfruten. Los quiero mucho

MIGUEL ANGEL

sábado, 10 de julio de 2010

Una docena de ventajas de aproximarse y/o llegar a los 50/55/60 o algo más:

clip_image002

1. Te importa una mierda el curriculum.

2. Si eres parte de un grupo de rehenes, serías de los primeros en ser liberado.

3. Nadie te pide que entres a rescatar personas de un edificio en llamas.

4. La gente ya no te considera hipocondríaco, ahora sí estás enfermo.

5. No temes a las caídas en el largo y difícil camino de la vida, casi todas ya te las has dado.

6. Tu inversión en seguros médicos comienza a rendir frutos, ahora vas muy seguido.

7. Tus articulaciones pronostican el tiempo mejor que los meteorólogos.

8. Tu rotación de neuronas activas llegó, por fin, a una cantidad manejable.

9. Puedes vivir sin sexo, pero no sin tus lentes.

10. Si haces una fiesta, tus vecinos no se enteran.

11. La ropa que te compras ya no pasa de moda nunca.

12. Los pecados capitales han cambiado, todos.

Dentro de un rato  no recordarás donde mierda lo leíste, pero tampoco te importará.

“Invitando a la búsqueda del bien común”

Declaración de los obispos de la Región Patagonia-Comahue (Junio de 2010)

Introducción

El debate instalado a nivel nacional acerca de la reforma del Código Civil para permitir el acceso al matrimonio de personas del mismo sexo nos convoca a la participación y al diálogo con todas las instituciones, organizaciones y personas de nuestra sociedad que se sienten involucradas en la búsqueda del Bien Común.

Somos concientes de integrar una sociedad pluralista en la que se tiende a posicionar la riqueza de la diversidad y la expresión de posturas divergentes. Nos une a todos, sin embargo, el mismo suelo y sentimiento de Patria en la que queremos construir una Nación libre, justa, solidaria, con futuro, sin exclusiones ni discriminaciones, donde todo ser humano tenga acceso a las condiciones que le posibiliten una vida digna y feliz. De hecho nadie podrá sentirse plenamente realizado mientras haya otros semejantes estigmatizados por los prejuicios de cualquier signo, o discriminados por su condición sexual, étnica, social, cultural, política o religiosa.

En un Estado democrático y pluralista, como el que se va afirmando en nuestro país, muchas divergencias y posiciones hoy encontradas deben hallar su justo marco de convivencia a través de un diálogo maduro, sincero y constructivo, que permita la expresión de todos, la escucha del otro, el discernimiento de lo que hace al Bien Común, y la correspondiente toma de decisiones en la instancia adecuada, con la legislación que establezca los derechos y deberes de todos los ciudadanos.

Dentro de esta perspectiva queremos escuchar y ser escuchados, abiertos a entender las razones de los demás y prontos a dar las razones que explican o motivan nuestras posturas públicas, nuestros principios y nuestras opciones profundas de conciencia.

1. Matrimonios de personas del mismo sexo

a. Creemos que, en este marco, el tratamiento del Proyecto de Ley de  Matrimonio de personas del mismo sexo ha sido impuesto a la población sin la adecuada atención a su substrato más genuino y profundo, su patrimonio cultural y su escala de valores. Se pretende dar una respuesta a una aspiración de un sector de la población que necesita salir de una cierta marginación social y que busca lograr algunos derechos y deberes que, dice, le corresponden como ciudadanos y como miembros de la familia humana. Se desconoció, sin embargo, una metodología y estrategia más integradoras y respetuosas de todos. Un tema de esta envergadura debía estar en la carta de presentación pre-electoral, y debía debatirse con una participación real del pueblo argentino, donde se pudieran expresar no solo sentimientos, sino también las razones y principios que sustentan los fundamentos de nuestra sociedad, el respeto auténtico de las personas, el código de convivencia y la garantía del Bien Común, por encima de los intereses individuales o particulares, por encima de presiones de cualquier tipo, evitando todo aquello que se dice para descalificar  posturas y razones distintas. Esta manipulación es grave, y desmerece la calidad de un Estado democrático y pluralista.

b. Como Pastores de la Iglesia , que considera al Matrimonio y a la Familia como un bien fundante de una sociedad sana y armónica, y que le reconoce además un carácter sagrado, podríamos hablar de lo que  es propio y particular de la visión católica de dicha realidad. Se trata de un don que gozan quienes, creyendo en Jesucristo, abrazan el camino de la Iglesia Católica , que tiene su origen en Cristo y en los Apóstoles,  iluminados por la Palabra de Dios en la lectura fiel que hace el Magisterio de la Iglesia. Bajo esta luz, el Matrimonio es un bien público, no imponible; por eso lo testimoniamos, lo anunciamos y lo ofrecemos a la libertad humana, con humildad y convicción, al margen de este debate. Aquí preferimos no  hacer hincapié en el patrimonio religioso eclesial, sino remitirnos a aquellos principios universales que nos unen a todos y son anteriores al origen de la Iglesia y del Estado. Son principios instalados en el camino mismo de la humanidad, en todos los tiempos y culturas, con algunos elementos permanentes a pesar de muy diversas formas de realización. Sobre esos ejes firmes se ha inspirado y debe seguir inspirándose la ley para garantizar el bien común del matrimonio y de la familia, sin desigualdades ni uniformidades jurídica y prácticamente discriminatorias. Con mayor razón hay también que excluir de este debate los intereses coyunturales y partidarios, pues se alejan de la noble causa que pregonan de querer tutelar tanto los derechos básicos de las personas como el Bien Común.

c. Las consideraciones que podamos hacer sobre la Ley de Matrimonio incluye y supera, además, la perspectiva de la sexualidad humana. No sería justo reducir el matrimonio, que es un bien público, a la sola categoría de comunidad afectiva y de vida compartida en pareja sin ninguna otra proyección social. Es más. Es la célula en la que el varón y la mujer se encuentran en comunión de cuerpo, alma y proyectos, para ser felices y crecer como personas, en una donación recíproca y complementaria, proyectada en la transmisión de la vida, aportando a la sociedad el don de nuevos hermanos y ciudadanos. Se trata de una vinculación en pareja que exige determinadas condiciones biológicas, psicológicas y espirituales para poder ser, por lo menos intencionalmente, una realidad plenamente integrada e integradora de la persona, entendida esta como sujeto individual y social, implicado en el proyecto de engendrar hijos a la Patria. Ninguna otra conformación de pareja, que no incluya la diversidad y la complementariedad de sexo masculino y femenino, puede ofrecer descendencia a la raza humana, y con ello los demás bienes de una sociedad que crece, se renueva y proyecta en el futuro. Toda continuidad biológica, al margen de esta perspectiva,  estará sujeta a la concepción de la vida fuera de la esfera matrimonial, dejando al desamparo y a la indefensión (total o parcial) el ser humano engendrado.  A partir de esto, juzgamos que equiparar jurídicamente, bajo la noción de matrimonio, la situación de parejas del mismo sexo, es uniformar dos realidades diversas en desmedro de lo que es realmente el matrimonio. Es establecer, jurídica y prácticamente, una nueva forma de discriminación. En este caso se le niega al Matrimonio su diversidad, tal como nos fue dado en la naturaleza, y tal como se lo concibe y llama en la totalidad de las naciones y de las culturas. Se le niega lo específico y esencial. Se le niega su característica más significativa y calificadora que hacen del mismo un bien social, que trasciende la esfera de lo privado. Ninguna legislación internacional (ni recomendaciones, ni fallos) ordena incluir bajo el concepto de matrimonio las uniones de personas del mismo sexo, sino que, respetuosa de la diferencia, recomienda solo  la no discriminación de las personas por su orientación sexual. Plantear el acceso de las uniones de personas del mismo sexo al matrimonio como superación de una discriminación es falso y agraviante. Discriminar significa tratar en forma desigual a dos realidades que son iguales. Ahora bien, la unión de  personas del mismo sexo no es igual a la alianza matrimonial de un varón con una mujer. Los problemas reales de discriminación entre personas no pasan por ahí, y deben ser resueltos en la verdad y la justicia de manera que no se añada una nueva rasgadura en el tejido social de la Nación Argentina.

d. El matrimonio es un bien de la humanidad, altamente valorado, y lo es también de nuestro acerbo cultural y nacional. Lo es de hecho y constitucionalmente. Como tal es algo esencial al Bien Común de los argentinos. No podríamos negarlo sin erosionar los cimientos mismos de nuestra unidad e identidad nacional. Por lo tanto, toda legislación a favor de personas o sectores particulares, cuya opción de vida sea distinta, deberá encuadrarse de tal manera que no afecte directa o indirectamente un bien que es esencial para todos.

2. Tarea de los legisladores

Cualquier legislación sobre las uniones de personas del mismo sexo, a nuestro entender, debería:   *  respetar la especificidad del matrimonio como tal, por la tanto no se las puede  equiparar sin crear una nueva y dolorosa discriminación; tener en cuenta que el Bien Común está por sobre el bien particular de personas y grupos que hicieron una opción de vida distinta. Este principio vale también para otras expresiones sociales, culturales, políticas y religiosas que son particulares.

A los legisladores compete el deber de despojarse de sentimientos, intereses y presiones particulares, para legislar en armonía con  el todo. Les compete también ser creativos para buscar respuestas nuevas y adecuadas ante planteos y sensibilidades, viejos o nuevos, que reclaman una justa superación de formas históricas discriminantes, evitando la confusión conceptual y la homogenización formal de lo que debe ser respetado en su diversidad.

Los legisladores están al servicio de un proyecto global de Nación, para que sea una realidad el bien, la dignidad y la felicidad del conjunto del pueblo argentino y de cada persona que lo integra, sin someter a nadie, ni sacrificar la riqueza de su legítima diversidad.

Solo un acierto real en este ámbito afianzará una convivencia respetuosa de los argentinos, que supere toda clase de prejuicios hoy existentes, para construir un futuro más justo y solidario. La confrontación hoy existente no lo soluciona la sola ley, si la misma no va aparejada  a una visión antropológica adecuada en el claro respeto de las diversidades.

3) Adopción

De no menor importancia es también el tema de la pretensión de Adopción de Niños por parejas del mismo sexo. Creemos que nadie tiene derecho a adoptar. Todo lo contrario: es el niño quien tiene derecho a una familia, tal como se lo reconoce la Convención Internacional sobre los Derechos de la Infancia , preámbulo, parágrafo 5º. No puede anteponerse un pretendido derecho de los adultos al derecho real prioritario de los niños, que deben ser los únicos privilegiados.

El ámbito natural que les corresponde para crecer, desarrollarse, autoafirmarse, formarse y proyectarse felizmente es el ámbito donde tuvieron origen: la familia natural y, en su defecto, un ámbito similar donde tenga papá y mamá. La existencia de situaciones que no contemplen esta exigencia básica, por la muerte o por la ausencia de uno o ambos progenitores, son siempre respuestas precarias; están lejos de ser una solución adecuada.

La Declaración de los Derechos del Niño (art. 8º, punto 1) dicen que “los estados se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad. Incluyendo en ella la nacionalidad, el nombre y sus relaciones familiares”.  La psicología destaca que la identidad es la construcción dinámica de la conciencia de uno mismo a través de relaciones inter-subjetivas.  El niño para poder ir definiendo su identidad necesita, desde la primera infancia, interactuar con progenitores, tutores o padres adoptivos de diferente sexo. Necesita tener “modelos” contrastables, no equiparables. Cuando le falta un progenitor (por viudez, separación u otro motivo) el niño padece dicha carencia, que a veces es fuente de desajustes personales. Esta situación se agravaría  si se le añade la confusión de afrontar dos figuras equiparadas. El respeto por las diferencias no autoriza a proponer este modelo a infantes que deben construir su identidad.

Aunque existiesen casos de parejas del mismo sexo que adoptaron chicos y la experiencia ha sido positiva, no se puede legislar a partir de casos de excepción.

El Estado tiene el deber de tutelar los derechos primordiales del niño, y revisar y destrabar la burocracia que impide que tengamos en Argentina una Ley de Adopción más ágil y eficaz en orden al bien de niños que carecen de hogar.

4. Conclusión

Por todo lo arriba expresado, rechazamos el Proyecto de Ley que pretende legalizar las uniones de personas del mismo sexo equiparándolas al matrimonio y confiriéndoles el derecho de adopción de niños. Por otra parte, los reclamos de este sector, sobre asuntos de interés recíproco, pueden ser bien atendidos en el ámbito del derecho privado, como suele ser para cualquier grupo, asociación o institución particular.

Al concluir esta presentación, no quisiéramos que este tema hoy agotara la fuerza y la amplitud de horizontes y de compromisos  de la sociedad argentina, especialmente de su clase política y de sus legisladores. Creemos que en la agenda del debate nacional merecerían tener prioridad muchos otros temas que tienen que ver con el compromiso a favor de la vida plena para todos, la defensa de la dignidad de la persona, la construcción de una sociedad más feliz, justa y reconciliada, los caminos de pacificación, la educación, donde se garantice la igualdad de oportunidades de desarrollo para todos, y el cuidado del medio ambiente y de toda la creación.

Hemos querido reflexionar en voz alta como simple ciudadanos, pero también como pastores que quieren achicar las distancias entre las posturas particulares, acentuando el Bien Común, reconociendo la riqueza de la pluralidad, sin ocultar la propia identidad, con gran respeto por los que tienen razones fundadas para aportar algo distinto, con mayor respeto aún por los sectores de hermanos y hermanas con distinta orientación y opción de vida afectiva y sexual.  Prima sobre todo el respeto y amor por su persona que para nosotros es sagrada, tanto más que a muchos de ellos y de ellas los reconocemos como hijos de la Iglesia y miembros del Cuerpo de Cristo. A ellos/as ofrecemos desde nuestro ministerio, toda aquella apertura y atención personal que le permita un siempre mayor acercamiento a Jesucristo, concientes de la común igualdad en dignidad humana y en el destino trascendente de nuestra vida.

Junio del 2010

Virginio D. Bressanelli, scj, obispo Coadjutor de Neuquén

Marcelo A. Cuenca, Obispo del Alto Valle del Río Negro

Esteban M. Laxague, sdb, obispo de Viedma

Fernando C. Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche

Marcelo A. Melani, sdb, obispo de Neuquén

Juan C. Romanín, sdb, obispo de Río Gallegos

José Slaby, c.ss.r, obispo de la Prelatura de Esquel

Joaquín G. Lahoz, administrador Diocesano de Comodoro Rivadavia

Néstor H. Navarro y José P. Pozzi, obispos eméritos del Alto Valle del Río Negro

DUDA GRAMATICAL

 

como%20influyo.JPG


Un maestro explicaba que los sustantivos tienen género y se designan como

masculino o femenino. La casa es femenino. El lápiz es masculino.

Un estudiante preguntó:
¿Cómo se debe decir, computadora o computador?
En lugar de dar una respuesta, el maestro dividió la clase en dos grupos:
varones por un lado y mujeres por el otro, y les pidió que decidieran si

la computadora o el computador debe ser masculino o un nombre femenino.
Le pidió a cada grupo que fundamentaran su decisión

en al menos 4 argumentos.
El grupo de los hombres decidió que la computadora debe

ser, definitivamente, del género femenino (la computadora)

porque:

1- Casi nadie entiende su lógica interna.
2- El idioma nativo en que ellas se comunican entre sí es

incomprensible para todos los demás.
3- Incluso los errores más pequeños se guardan en memoria

de largo plazo para su posible revisión mucho tiempo después.
4- En cuanto usted tenga una, se encontrará gastando al

menos la mitad de su sueldo en accesorios para ella.
El grupo de las mujeres, sin embargo, concluyó que los

computadores deben ser masculinos (el computador) porque:
1- Para hacer algo con ellos, usted tiene que encenderlos.
2- Ellos almacenan muchos datos, pero todavía no pueden

pensar por sí mismos.
3- Se supone que ayudan a resolver los problemas, pero la

mayor parte del tiempo, ellos son el problema.
4- Apenas usted tenga uno, comprenderá enseguida que,

si hubiera esperado un poco más, podría haber conseguido otro mejor.

El celular de Hansel y Gretel

por Hernán Casciari

(autor de la obra "Mas respeto que soy tu madre" que interpreta con tanto exito Antonio Gasalla)

Anoche le contaba a mi hijita Nina un cuento infantil muy famoso, el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.
En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un  sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.
Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: 'No importa. Que lo llamen al papá por el celular'.
Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años.
Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto
antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un  teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de  texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.
¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier  sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un  carajo?.
La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las viejas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.

Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.
Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.

Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.
Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han  tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.
Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el  bolsillo de la camisa.
La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar,  se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler).
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
M HGO LA MUERTA,
PERO NO TOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCS. BSO.
Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' de Movistar.
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados.
La tecnología, por ejemplo, habría  desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a  nadie le funciona el Messenger.
La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su  esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.
En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.
La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90 la conexión y 0,60 el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.
También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.
Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su  amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.
Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa. La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche la Nina, sin querer- nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?
No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá.
Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador.
¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.
Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.

Nota: Hernan Casciari es el

Ganó Argentina

 

No dudamos de que el título y el desarrollo de este artículo van a ser polémicos.

A pesar de haber caído por goleada alemana en el campeonato mundial de fútbol de Sudáfrica 2010, Argentina ha ganado.

Perdió un seleccionado que llevaba nuestros colores por fuera, pero que tenía la impronta kirchnerista por dentro. La señora presidente soñaba con la Plaza de Mayo atestada de incondicionales admiradores (de los que vienen por el "jornal" de vino y sándwich), y un balcón compartido con Néstor, Maradona y Estela de Carlotto, entre otros emblemas de la "cultura" nacional actual. Una imagen que quedaría en la memoria colectiva por años y años. Choripán y circo del bicentenario. Ni pensar lo que hubiera sido el palco en Johannesburgo, con el discurso de la victoria del "modelo económico, político, social y deportivo" de Kristina -que todo el planeta debería implementar inmediatamente-, en caso de haber ganado el campeonato.

El fútbol es un deporte y, esencialmente, un juego. Pero ciertos países -y el nuestro no es la excepción- lo toman como una guerra, en la que los triunfos significan una conquista incuestionable del "modelo de gobierno" de turno. Así en 1978 como en 2010.

No. Argentina no perdió. Ha obtenido un triunfo resonante como país democrático. Hemos dado un paso adelante y no un paso atrás en nuestro camino por Institucionalizar con seriedad el país.

Don Diego, después de violentarse con algunos simpatizantes alemanes, se retiró humillado del estadio. Nosotros nos hemos sentido humillados desde el comienzo de esta ridícula puesta en escena.

Nos humillan los 600 millones destinados al fútbol y robados a los jubilados.

Nos humilla un presidente vitalicio de la AFA que no ha hecho más que vivir del erario público. Nos humillan los cientos de miles de decodificadores pagados con el sudor de los que trabajan y distribuidos a la "clientela" electoralista.

Nos humilla un director técnico soberbio, pedante y maleducado, que está convencido de que es dios. Nos humilla la presencia de Estela de Carlotto en Sudáfrica para autopromover su indecente candidatura al Premio Nobel de la Paz.

Nos humillan los barras bravas, cuya presencia en el continente africano "nadie" puede explicar, como tampoco su conducta violenta y su consecuente deportación.

Diego Armando Maradona fue en otra época, y sin duda alguna, un superdotado en sus piernas, aunque las dotes en el otro extremo de su cuerpo parecen inversamente proporcionales. A él le debemos una copa mundial obtenida con trampa, por la viveza criolla que pasó a la historia como "la mano de Dios", y también la bochornosa expulsión de otro mundial a raíz de su adicción a las drogas.

No llama la atención lo que los diarios del mundo publican ahora sobre "el 10". Queda claro que es repudiado en todo el universo, a excepción de su país natal. Simplemente está cosechando su siembra: el fruto de su desprecio histórico hacia el resto de los mortales.

Ser excluidos del campeonato mundial de fútbol significó quitarles el caramelo de la boca al populista matrimonio presidencial, al inmoral presidente de la AFA, a la dudosa abuela Carlotto y al fracasado Director Técnico de la selección nacional.

Maradona ha dejado sin libreto a la presidente y a su cohorte de funcionarios inútiles y corruptos. ¿Qué hará ahora la primera magistrada? ¿Cómo seguirá la obra? ¿A quién acusará de haberle "secuestrado los goles"? ¿A la FIFA? ¿A los sudafricanos? ¿A Messi?

A Maradona, ciertamente no.

A Maradona sólo le cabe la derrota de la selección nacional en la copa del mundo e, irónicamente, el extraordinario triunfo de Argentina.

sábado, 3 de julio de 2010

Diez razones de la eliminación de Argentina

La Selección nunca estuvo cerca de la clasificación ante Alemania. Un equipo desordenado y un cuerpo técnico que tomó malas decisiones.

Argentina-Alemania, en el Green Point

Argentina-Alemania, en el Green Point

¿Por qué diez? Ese numerito caprichoso que tanto se vio en este Mundial relacionado con Argentina. Porque Diego Maradona es el diez, porque Lionel Messi heredó el diez, porque se esperaba un torneo redondo y perfecto. Por eso 10. Diez razones que explican la lenta y dolorosa eliminación de la Selección del Mundial de Sudáfrica.
1: Un cuerpo técnico incapaz de resolver situaciones. Diego Maradona hizo un curso acelerado, y lo reprobó. Nunca encontró el equipo. No instaló una ideología de juego y pocas veces acertó con los cambios. Fue claro, en cada presentación de Argentina en el Mundial, volantes lejos de los delanteros. Messi recibiendo la pelota detrás de la mitad de la cancha. Nunca logró conexión en la transición de una posición defensiva a una ofensiva. Toda la responsabilidad recayó sobre Messi, y Messi no es Maradona. Ante Alemania, recién con el partido 0-2 el técnico decidió el ingreso de Javier Pastore. Cuando ante México se había notado el mismo problema y fue el ex Huracán el que mostró las mejores credenciales para ser el socio de Messi en el triunfo sobre Grecia.

2: Maradona se equivocó en la convocatoria. Quedó en evidencia el técnico. Dejó afuera a Esteban Cambiasso y se peleó con Juan Román Riquelme. Encima se deshizo de Javier Zanetti, de una temporada brillante. ¿Y qué pasó con el lateral derecho en el Mundial? Primero improvisó con Jonás Gutiérrez, que terminó saliendo del equipo. En su lugar fue Nicolás Otamendi y el pibe de Vélez tuvo un partido pésimo ante Alemania, una de las claves de la derrota. No es culpa de Otamendi, un central con poca experiencia llamado a ser bombero para tapar agujeros. Además, Maradona convocó a Ariel Garcé y el Chino no jugó ni un minuto en el Mundial.

3: Una defensa desordenada. Dijo Maradona, poco después de asumir como técnico de la Selección: "Conmigo Heinze juega de central". Y en el Mundial, Heinze fue el lateral izquierdo de un equipo que no tuvo salida desde el fondo. Heinze fue lo más flojo de la Selección en la Copa del Mundo. Por otro lado, el cuerpo técnico informó que Walter Samuel estaba recuperado para volver ante México, pero el central le había comunicado a Maradona que no se sentía pleno para jugar. Se expuso a Samuel y después perdió el puesto con Burdisso para el partido con Alemania.

4: Un mediocampo sin juego. Maradona eligió a Mascherano como capitán. "Masche más diez", era la frase. Y el volante del Liverpool (que terminó jugando como lateral derecho en Inglaterra) tuvo una temporada muy floja. En el Mundial, nunca estuvo preciso y pegó más de lo que jugó. Corrió como ninguno, pero le faltó panorama. Algo que le podría haber dado Mario Bolatti al equipo, un jugador preciso y con mucho más juego, que vio casi todo el Mundial desde el banco de suplentes. Una asignatura pendiente ver a Mascherano complementarse con Bolatti.

5: Un Messi maltratado por las malas decisiones de su entrenador. "Yo le doy libertad a Lio para que juegue cerca de la pelota", había dicho Maradona ayer en la conferencia de prensa en el Green Point de Ciudad del Cabo. Una frase que delata la incapacidad de Maradona como técnico. Messi, el goleador de Europa con 43 tantos, no pisó el área en el Mundial de Sudáfrica. Recibió la pelota siempre lejos del arco y tuvo que intentar generar todo el juego de ataque del equipo. El mejor jugador del mundo, desaprovechado.

6: La interna en el plantel. Porque Carlos Tevez se enojó cuando nadie se acordó del cumpleaños de Javier Pastore y todos festejaron el de Lionel Messi. Porque Juan Sebastián Verón y Jonás Gutiérrez le reclamaron al técnico por haberlos sacado del equipo. Porque Walter Samuel desató su bronca cuando mancharon su nombre en la previa del partido ante México.

7: Cuando los jugadores descubren que Papá Noel no existe. Porque Maradona pasó de ser esa figura divina a un mortal más, de carne y hueso. Porque sin un plan de juego, sin una ideología, sin convicciones, sin un mensaje, no se puede ganar un Mundial. Porque Maradona apostó todo a la motivación y los jugadores no son tontos. Dejaron de creer en el regalo abajo del árbol. Perdieron la fe.

8: Un rival superior. Alemania fue superior a Argentina. No hay dudas. No hacía falta que el resultado fuera de 4-0, aunque le da mayor validez. Porque con una idea para atacar (dos toques cortos y uno largo) le alcanzó para aplastar a una Selección que nunca supo cuál era el camino.

9: Al final Schweinsteiger tenía razón. Dijo el volante alemán que los "argentinos intentaban sacar ventajas siendo prepotentes y hablando con los árbitros". Dieron vuelta la cara cuando ante México Tevez abrió el partido con un cabezazo en clara posición adelantada. Y con Alemania, cuando Higuaín tocó al gol (había cuatro jugadores adelantados), todos se quejaron.

10: Lo dijo Verón tras la clasificación ante Uruguay: "Hay cosas que tienen que cambiar". Y no cambió nada. "Desde la cabeza, hasta el último jugador de las Eliminatorias". ¿Qué cambió? Primero hay que reencontrar la identidad perdida. Esa que se perdió tras una renuncia cargada de dudas de Alfio Basile.

Faltan cuatro años para volver a soñar.

domingo, 6 de junio de 2010

UN MARIDO ASI NO TIENE PRECIO...!!!!!




El hombre despertó aquel mediodía con tremenda resaca.
 La noche anterior se había ido de joda.... bebió como un loco,  se agarro un TERRIBLE PEDO y ni siquiera se acordaba como había regresado a su casa.
 Preso de un dolor de cabeza lacerante, dolidos todos los músculos del cuerpo, la garganta más reseca que lengua de loro; en la boca un sabor a cobre y vinagre re-ácido !!!!.
 Tenía miedo aún de abrir los ojos pues lo esperaba, de seguro, la hincha pelotas de su mujer !!!!!.
 Abrió los ojos como pudo, y lo que vió lo dejó más que loco.
 Sobre la mesa de luz estaba una pequeña hielera, llena de cubitos de hielo, con un par de cervezas bien frías. Al lado, había un par de Alikal y un vaso de agua. Arriba del vaso estaba un sobrecito perfumado; el tipo anonadado abrió el sobre y en su interior halló un recado que decía:
 'Amor mío, vida de mi vida: Perdona que no esté aquí para atenderte'... 'Salí un momento, pero regreso en un rato para estar contigo. Te he dejado estas cosas sobre la mesita para que alivies el malestar y la resaca que quizás sientas después de la borrachera de anoche..!!!
 ' Te he preparado un ceviche como a tí te gusta, ostra y pulpo, que te espera en el comedor. Le pedí a nuestro hijo que te lo sirva y que esté pendiente de ti, Te dejo un beso con todo mi amor. Tu esposa que te adora'!!!!!!!!
 El hombre no caía de su asombro. Tomó con deleite las cervezas heladas, se bañó, se vistió y bajo al comedor. Ahí en efecto lo esperaba su hijo, que lo saludó con cariño y le sirvió el ceviche preparado por su madre.
 Se lo comió en silencio, y el asombrado Padre pensó....'¿Qué esta sucediendo?' ¿Soñaba acaso? ¿Era aquello una vana ilusión de los sentidos?
 Entonces se atrevió a preguntar con timidez:
 '¿Qué pasó anoche mijo?'
 'Llegaste a las 4 de la mañana y venías en completo estado de ebriedad. Chocaste el auto en la puerta del garaje; le diste una patada al gato; vomitaste en el living y arruinaste la alfombra que mi mamá acababa de comprar, orinaste adentro de la heladera en la cocina. Al rato te cagaste una diarrea asquerosa en la entrada al baño y te limpiaste el culo con la bata de baño de mamá, luego te caíste en la escalera,y ahí quedaste dormido. Tuvo que despertarme mi mamá para que la ayudara a llevarte a la cama'.
 y... "¿Entonces? -pregunta el padre- ¿por qué todo esto? ¿por qué las cervecitas y el amoroso recadito, y tremendo ceviche y todas estas finas atenciones???"
El muchacho responde: - 'Porque mamá te iba a desvestir en la cama y cuando empezó a bajarte los pantalones tu gritaste:
'¡¡¡QUIETA PERRA!!! ¡¡¡QUE SOY CASADO!!!'
 2 Alikal: $ 4.50.-
 Cervezas frías : $ 8.40.-
 Ceviche: $ 25,80.-


Decir las palabras correctas en el momento preciso......... ¡ NO TIENE PRECIO !!!!!!!!!!!

domingo, 30 de mayo de 2010

Kirchnerismo bolivariano del siglo XXI

¿Profundizar el proyecto revolucionario o reinventar la democracia?

Jorge Fernández Díaz
LA NACION

Néstor Kirchner fue originalmente un joven e intrascendente militante estudiantil. Después pasó por la derecha peronista y desembocó en el peronismo renovador. Fue en algunos tiempos menemista y en otros un cavallista cabal: con el verdadero padre de la criatura hizo una alianza política importante. Su relación con Domingo Cavallo siempre fue buena, pública y estrecha. Ya en la Casa Rosada, se decía desarrollista, al igual que Mauricio Macri y Elisa Carrió.

¿Se le puede adjudicar, por lo tanto, una ideología a Néstor Kirchner? Hasta ahora yo creía que no, que su ideología era el poder. Sin embargo, últimamente algunas evidencias van demostrando que el desarrollo de la acción política con sus triunfos y derrotas, con la generación de aliados y enemigos, va llenando de contenido cualquier frasco vacío.

Por necesidad o coartada, Kirchner fue arropando sus actos de gobierno con una determinada ideología, y aunque al principio fue más oportunismo que convicción, con el correr del tiempo el contagio se hizo inevitable. Un simulador al final se convierte en lo que simula. Uno no sólo es lo que es sino muy principalmente lo que hace, y también con quién recorre ese camino. Así como antes no le habían interesado lo más mínimo las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo o los intelectuales progresistas, a quienes luego utilizó como escudos humanos, con el paso de los años se fue impregnando de sus argumentos y simpatizando con esas ideas primigenias que había sabido olvidar para ser simplemente peronista.

La primera vez que tomé un café con un ministro de la mesa chica de los Kirchner, ese funcionario que había estado toda la vida junto al entonces presidente de la Nación y que hoy sigue junto a él con tanta fe como el primer día hizo una caracterización muy precisa de sí mismo. El era lo que siempre fue: un peronista clásico. "Pero Néstor nunca fue monto ni filomonto, ni muy amante del peronismo -me dijo, buscando desesperadamente una definición ideológica del jefe, la idea original que había formateado su disco rígido-. Néstor era, era, a ver..." Yo tuve un relámpago de clarividencia, entre tanto balbuceo, y lo ayudé: "La izquierda nacional -dije-. El querido y brillante Jorge Abelardo Ramos". El ministro chasqueó los dedos como si yo hubiera encontrado una perla. "¡Exactamente eso! -me confirmó-. La izquierda nacional."

Esta corriente política proviene del trotskismo, pero se reconvirtió completamente en lo que después se denominó "socialismo criollo". Una corriente que acompañó al peronismo, como una lancha sigue de cerca un portaaviones, en un apoyo crítico, pero convencida de que el movimiento de Juan Perón tenía el proletariado y que junto con él había que formar un frente nacional antiimperialista, propender a la unión latinoamericana y enfrentar a los cómplices locales (cipayos) de la dependencia: éstos podían ser los conservadores, los radicales, los comunistas e incluso otros socialistas que no acordaran con la visión "nacional" de esa izquierda. El partido era pequeño, pero su argumentación se volvió transversal en los 70 y sobrevivió a través de las décadas como una cultura vasta y firme.

Antes de la irrupción de Ernesto Laclau, que legalizó la palabra "populista", los nacionalistas de izquierda rechazaban ese término. Ahora aceptan que el populismo es una praxis política que no respeta ideologías: Bush, para el caso, era tan populista como Perón. Pero por encima de toda esta disquisición lingüística y operativa lo cierto es que los nacionalistas siguen defendiendo su particular identidad. La cuestión central no es, entonces, disfrazar con más palabras lo que en realidad se puede llamar por su nombre: Néstor Kirchner practica una suerte de nacionalismo de izquierda, que Hugo Chávez denomina el "socialismo del siglo XXI". Chávez es un nacionalista nato, y los pequeños partidos de la izquierda nacional de la Argentina lo reconocieron antes que nadie. O al menos en forma simultánea con las fuerzas carapintadas, que también tenían ese halo de nacionalismo militar, reivindicatorio de la Guerra de Malvinas y heredero de una tradición que entronizó en el poder a los generales y coroneles de 1943.

El nacionalismo de izquierda, que excede, obviamente, a Ramos y que se asoció al revisionismo histórico y a figuras como Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz, se interna en una amplia tradición argentina arraigada dentro de distintas fuerzas y concibe su empresa como una lucha permanente entre un campo popular y la partidocracia. De hecho, divide toda la historia en dos: desde 1810 hasta la fecha la gran puja argentina ha sido entre nacionalistas y liberales. Así piensa, concretamente, el ministro de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, que fue un fervoroso acólito de Ramos y que hoy explica bien lo que Carta Abierta explica mal. También Laclau, que antes de ser el pensador de cabecera de los Kirchner fue un entusiasta militante de Abelardo Ramos.

Esa división entre nacionalistas y liberales nada tiene que ver con otras divisiones perimidas, como peronistas y radicales o izquierdas y derechas. De hecho, en el nacionalismo hay peronistas, radicales, izquierdistas y derechistas. También los hay en el campo antagónico. La izquierda, sin ir más lejos, se divide muy claramente en tres segmentos: la propiamente dicha hasta el Partido Obrero, la kirchnerista en sus múltiples expresiones y esa fuerza fantasmal e inarticulada que forman socialistas santafecinos, alfonsinistas, peronistas de los años 80 e intelectuales inorgánicos: socialdemócratas. Entre estas dos últimas tendencias hay franjas de indefinición, como las hay en aquellas millas náuticas donde se mezclan el Río de la Plata y el océano Atlántico. Más adelante, sin embargo, es muy claro que uno es marrón intenso y el otro es azul.

Ultimamente he escuchado de varios militantes kirchneristas este concepto: "Néstor Kirchner es sólo el instrumento del campo popular. Está lleno de defectos, pero eso no viene al caso. Es la gran ola de la historia la que pasa y no se detiene en los detalles. Néstor viene a dar esta lucha de siempre por la liberación y contra la dependencia".

Esa divisoria de aguas termina con amistades y buenas vecindades del pasado, y esta concepción movimientística e histórica hace pensar en una idea vieja y contradictoria: la revolución en democracia. Entiéndase por democracia, en esta visión nacionalista, sólo el derecho a votar y el mantenimiento a regañadientes de ciertas instituciones. Una "revolución nacional" no se detiene en cuestión de formas republicanas, ni en formalidades judiciales o de libertad de expresión. Es por eso que el kirchnerismo se permite a sí mismo violar muchas normas democráticas que considera frenos para una causa mayor. Y es también por todo eso que el problema de la corrupción se hace menor frente a lo que hay en juego: la construcción de "un verdadero país independiente".

Estamos hablando, como se verá, de un sistema de pensamiento revolucionario, que lleva el traje democrático con incomodidad. Al fin y al cabo, la democracia es un sistema opuesto, producto de las grandes corrientes liberales. Ese último término (liberal), que ha sido desprestigiado hasta el cansancio por políticas ineficaces y corruptas, complicidad con dictaduras y finalmente con el fracaso del Consenso de Washington, poco tiene que ver con el liberalismo como filosofía política surgido de la Revolución Francesa y de las luces. España, después de nacionalismos de derecha y de republicanos en guerra y de miles de muertos, logró construir un sistema liberal donde la izquierda (el PSOE) y la derecha (el PP) son capaces de gobernar alternativamente sin destruir la democracia.

La socialdemocracia europea y también mucha de la latinoamericana (Chile, Uruguay, Brasil) ha logrado desde esa posición el progreso y la libertad. El chavismo las ve como expresiones de la derecha (serían, a lo sumo, la izquierda liberal y reformista) frente al gran movimiento bolivariano, en el que incluye a Evo Morales, Rafael Correa y el matrimonio Kirchner. Unos son socialdemócratas y otros son nacionalistas. Los dos expresan la oposición al Consenso de Washington, pero con estilos diferentes. Unos profundizan la democracia, otros viven en estado de revolución.

No estamos hablando, claro está, de una verdadera revolución en los términos absolutos y clásicos, sino de un proceso político que se autopercibe como revolucionario y que ha logrado instalar esa idea en el imaginario de crecientes segmentos de la grey universitaria.

Revolución y democracia son dos palabras que en nuestro país tienen buena prensa. Pero me temo que no se puede servir a dos banderas a la vez y que al final siempre se vuelven incompatibles. Los argentinos tarde o temprano van a tener que elegir entre una y otra palabra. Porque la crisis de 2001 era más profunda de lo que creíamos. Ya no existen peronistas y antiperonistas, ni peronistas versus radicales, ni izquierdas contra derechas. Hoy está instalada en nuestro país una discusión simbólica y asordinada entre revolución y democracia. Así de simple, y así de complejo.

Es notorio cómo el proyecto kirchnerista fue variando. En un comienzo, se veía a sí mismo como un partido reformista de centroizquierda que soportaba la hipotética alternancia de uno de centroderecha. Pero con los años y las batallas, y la desesperación por no perder el poder, los kirchneristas comenzaron a hablar del peligro de una "restauración conservadora". Ese término implica de por sí la imposibilidad de una alternancia pacífica, puesto que si la gran amenaza es una "restauración" lo que se impone es una "resistencia patriótica contra el entreguismo" a todo o nada. Se trata de un dramatismo revolucionario alejado de cualquier atisbo de consenso, y que como toda epopeya prendió rápidamente en nuevas generaciones politizadas de la pequeña burguesía. Esos jóvenes son más kirchneristas que Kirchner, a quien consideran un simple piloto del gran buque nacional. Y están seguros de que esta "revolución" necesita profundizarse día a día y sostenerse en el tiempo. Un tercer, cuarto y hasta quinto mandato de los Kirchner les suena, obviamente, no sólo lógico y aceptable, sino imprescindible para garantizar esta "revolución inconclusa". "No hay vuelta atrás", dictaminaron hace unos días los intelectuales kirchneristas, quemando las naves.

La situación se vuelve inquietante si se piensa que a una "revolución" no la puede seguir un partido, sino la refundación épica del mismísimo sistema democrático, hundido hace nueve años por una implosión de la economía. Un verdadero líder de la oposición que quisiera tener alguna chance frente a semejante mística debería quizá pensar menos en cuestiones programáticas coyunturales y en divergencias ideológicas dentro del espectro político (cualquier partido tiene ala derecha e izquierda) y pensar más en propalar el regreso de los argentinos a una democracia plena después de años de democracia manca y condicionada vivida bajo emoción violenta. Y garantizarle, de paso, a la sociedad electoral que no echará abajo, una vez más, a pico y pala los logros de la actual administración, que los tiene y son muchos.

Ese gesto democrático, si fuera exitoso en las urnas, reencauzaría al mismísimo nacionalismo, que tal vez sería obligado así a jugar de nuevo el juego bipartidista, los acuerdos de políticas de Estado y una vida cívica con menos divisiones, ataques, represalias económicas, golpes de mano, violaciones institucionales y lenguaje bélico. © LA NACION

jueves, 27 de mayo de 2010

LA IMPORTANCIA DEL CAFÉ .....


     Dos leones huyeron del zoológico. En la huída cada uno partió con rumbo diferente.
     Uno fue para la selva y el otro para el centro de la ciudad. Los buscaron por todos lados, y nadie los encontró.
     Después de un mes y para sorpresa de todos, volvió el león que había huido para la selva. Regresó flaco, famélico y afiebrado.. Fue reconducido a la jaula.
     Pasaron ocho meses y nadie se acordó del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo. Estaba gordo, sano, desbordante de salud.
     Al ponerlos juntos , el león que huyó para la selva le pregunta a su colega:
   -¿ cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo, y regresas tan bien de salud? Yo que fui a la selva, y tuve que regresar porque casi no encontraba que comer.
     El otro león le explicó:
   -Me armé de coraje y fui a esconderme a un Organismo Público. Cada día me comía a un funcionario y nadie advertía su ausencia.
   -¿ Y por qué regresaste?....¿ se acabaron los funcionarios?.
   -Nada de eso. Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a un director general, dos superintendentes, cinco adjuntos, tres coordinadores, diez asesores, doce jefes de sección, quince jefes de división, cincuenta secretarias, docenas de funcionarios, y nadie los dio por desaparecidos. Pero el día que me comí al que servía el café........ahí se jodió todo.!!!!!!

jueves, 20 de mayo de 2010

Hace años, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrida observó algo que le llamó poderosamente la atención, una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían gran desorden; el cuadro era caótico.
Decidió presentarse:
- Permiso, soy el inspector de turno...¿algún problema?
- Estoy abrumada señor, no sé qué hacer con estos chicos... No tengo láminas, el Ministerio no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles...
El inspector, que era un docente de alma, vio un corcho en el desordenado escritorio. Lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:
- ¿Qué es esto?
- Un corcho señor... - gritaron los alumnos sorprendidos.
- Bien, ¿De dónde sale el corcho?
- De la botella señor. -Lo coloca una máquina, -del alcornoque, -de un árbol  -de la madera...
respondían animosos los niños.
- ¿Y qué se puede hacer con madera?, - continuaba entusiasta el docente.
- Sillas..., -una mesa..., -un barco...
- Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Escriban a qué provincia pertenece. ¿Y cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?
Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.
La maestra quedó impresionada.
Al terminar la clase le dijo conmovida: - Señor, nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas gracias.
Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra.  Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...
- Señorita...¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?
- Sí señor, ¡cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?
Extraído de "Cuentos para regalar a personas inteligentes".
"La creatividad despierta el poder que duerme en nuestra imaginación; es osadía, aventura para descubrir y aprender de los cambios; es una respuesta hábil y no una impotencia explicada o reclamo por lo que nos falta."

Albert Einstein decía: ”."Es una locura seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes"