| Hombre: ¿ Dios? Dios: Sí Hombre: ¿Puedo preguntarte algo? Dios: Si Hombre: ¿Qué es para vos un millón de años? Dios: Un segundo Hombre: ¿Y un millón de dólares? Dios: Un centavo Hombre: Entonces, podrías darme un centavo? Dios: Esperá un segundo ... |
| Hombre: ¿ Dios? Dios: Sí Hombre: ¿Puedo preguntarte algo? Dios: Si Hombre: ¿Qué es para vos un millón de años? Dios: Un segundo Hombre: ¿Y un millón de dólares? Dios: Un centavo Hombre: Entonces, podrías darme un centavo? Dios: Esperá un segundo ... |
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Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933) es un profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual
Leopoldo Abadía (autor de " La crisis Ninja ") dice en su artículo:
Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?" Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: "y a mí, qué me importa?!"
Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64. Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.
Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía. Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos. A mí me gustaría que mis hijos y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente".
Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación:
que sepan distinguir el bien del mal,
que no digan que todo vale,
que piensen en los demás,
que sean generosos. . . .
En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.
Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.
Leopoldo Abadía.
P. D .
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.
El BUITRE:
Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que este completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto.
La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros.
Sin espacio para correr, como es su habito, ni siquiera intentara volar sino que quedara prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo..
El MURCIÉLAGO:
El murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche.. Una criatura sumamente hábil en el aire, no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo. Si se le coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso y, sin duda, dolorosamente, hasta que alcanza algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar a si mismo hacia el aire.
Entonces, inmediatamente despega rápidamente.
LA ABEJA:
La abeja , al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera,
a menos que sea sacada de allí. Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo.
Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a si misma.
LAS PERSONAS:
En muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja obrera.
Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones, sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba.
Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema.
Solo mira hacia arriba.
La Tristeza mira hacia atrás,
La Preocupación mira hacia alrededor,
Pero La Fe, mira hacia arriba.

Cristóbal Colón pudo descubrir América sólo porque ¡¡ERA SOLTERO!!
Si Cristóbal Colón hubiese tenido una esposa, habría tenido que oir:
- ¿Y por qué tenes que ir vos?
- ¿Y por qué no mandan a otro?
- ¡Todo lo ves redondo! ¿Estas loco o sos idiota?
- ¡No conoces ni a mi familia y vas a descubrir el nuevo mundo!
- ¿Y sólo van a viajar hombres? ¿crees q soy pelotuda?
- ¿Y por qué no puedo ir yo si vos sos el jefe?
- ¡Desgraciado, ya no sabes qué inventar para estar fuera de casa!
- ¡Si cruzas esa puerta yo me voy con mi vieja! ¡Sinvergüenza!
- ¿Y quién es esa tal María? ¿Qué Pinta? ¡Y la hija de puta se hace la Santa!!!
- ¿Y decís que es una Niña?... ¡andate a la mierrrrdaaa!
- ¡Todo lo tenías planeado, maldito! Vas a encontrarte con unas indias putitas....táquetepáaaaaarió!!!!
- ¿A mí me vas engañar?
- ¿Qué la Reina Isabel va a vender sus joyas para que vos viajes? ¿Me crees boluda o qué? ¿Qué tenes con esa vieja hija de puta, eeeeeeeeeeeeeeeeeh??????
- ¡No vas a ningún lado!
- No va a pasar nada si el mundo sigue plano. Así que no te vistas que ¡¡¡no vas!!!
Definitivamente: ERA SOLTERO...
Un ARGENTINO le envía un Mail con una pregunta a otro ARGENTINO, que radica en los EE.UU. ¿Por qué los ARGENTINOS somos pobres?.
Respuesta del ARGENTINO que vive en EE.UU.:
Juan, cómo se ve que los árboles no te dejan ver el bosque. Cómo puedes llamarte pobre, cuando eres capaz de pagar por un litro de nafta más del triple de lo que pago yo. Cuando te das el lujo de pagar tarifas de electricidad, de teléfono y celular un 80% más caras de lo que me cuestan a mí.
Pagar comisiones por servicios bancarios y tarjetas de crédito del triple de lo que aquí nos cuestan, o cuando por un AUTO que a mi me cuesta $20,000 dólares tú puedes pagar $38,000 dólares porque tú sí puedes darte el gusto de regalarle $18,000 dólares al gobierno y nosotros no.
Juan, NO TE ENTIENDO!
Pobres somos nosotros, los habitantes de la Florida. Por eso el Gobierno Estatal, teniendo en cuenta nuestra precaria situación financiera, nos cobra sólo el 2% de IVA (hay otro 4% que es Federal; total = 6%) Y no 21% como a ustedes los ricos que viven en ARGENTINA.
Además, son ustedes los que tienen 'Impuestos de Lujo' como son los impuestos por gasolina y gas, alcohol, cigarros, puros, cerveza, vinos, etc.) que alcanza hasta el 320% del valor original, y los otros como: GANANCIAS (impuesto sobre las utilidades y sueldos), Impuesto sobre automóviles nuevos, IMPUESTO A LOS BIENES PERSONALES (impuesto a los bienes de las empresas), Impuesto por uso de automóvil. Y dichoso que todavía te das el lujo de pagar IVA por estos impuestos, además de todos los trámites y pagos estatales y municipales. Porque si ustedes no fueran ricos, ¿qué sentido tendría tener unos impuestos de ese calibre? ¿POBRES?, ¿de dónde? Un país que es capaz de cobrar el IMPUESTO A LAS GANANCIAS Y A LOS BIENES PERSONALES (mediante anticipos) POR ADELANTADO como ARGENTINA necesariamente tiene que nadar en la abundancia, porque considera que los negocios de la nación y de todos sus habitantes siempre tendrán ganancias a pesar de saqueos y asaltos, mordidas, huracanes, temblores e inundaciones y por supuesto de seguro que todos deben de ganar muchísimo.
Los pobres somos nosotros los que vivimos en USA que NO pagamos Impuesto sobre la Renta si ganamos menos de $3,000 dólares al mes POR PERSONA (más o menos 9.000,00 pesos ARGENTINOS). Y allí pagan policía privada, mientras que nosotros nos conformamos con la pública. Allí hasta envían a los hijos a colegios privados y mira si seremos pobres aquí en EE.UU., que las escuelas públicas te prestan los libros de estudio previendo que no tienes con qué comprarlos.
A veces me asombra la riqueza de los Argentinos que piden un préstamo cualquiera, y son capaces de pagar 38% anual de intereses, como mínimo. ¡¡¡ ESO ES SER RICO!!!
No como aquí, que apenas llegamos al 8% (generalmente 7.8%), justamente porque NO estamos en condiciones de pagar más.
Supongo que, como todo rico, tienes un AUTO y que estás pagando un 8 o 10% anual de seguro; si te sirve de información, yo pago sólo $345 dólares por año. Y como te sobra el dinero, tú si puedes efectuar pagos anuales de aproximadamente $1,000 PESOS por concepto de eso que ustedes llaman IMPUESTO AL AUTOMOTOR, mientras que acá nosotros no podemos darnos esos lujos y cuando mucho pagamos $15 dólares anuales por el STICKER sin importar qué modelo de auto manejes, pero claro, eso es para gente apretada de recursos que no puede erogar los enormes flujos que ustedes los ARGENTINOS manejan.
Sacá la cuenta. ¿Quién es el rico, y quién el pobre? Por ultimo, más del 20% de la población económicamente activa en ARGENTINA NO TRABAJA .
Aquí, en cambio, sólo hay un 4% en la misma situación. ¿No te parece que el vivir sin trabajar es un lujo que sólo los ricos se pueden dar? Vamos hermano, te quedaste en ARGENTINA porque eres RICO. Son los pobres como yo los que nos fuimos a probar suerte a otros lados.
Me contaron también que a los funcionarios federales, provinciales y municipales, les paga el pueblo un MONTÓN de sueldo. Sin contar coimas, etc.. Jueces y otros etc. etc. que no pagan impuestos
Qué envidia ¡¡ESO SÍ ES VIVIR EN LA RIQUEZA !!
Bueno Juan te mando un abrazo y ahí luego me cuentas cómo les va con el nuevo presupuesto y las elecciones presidenciales, lo que sí es seguro es que les aumentaran más los impuestos. Pero no te preocupes, que la inflación te los va a diluir. Pero bueno, eso es lo de menos cuando se tiene guita para pagarlos.
Atentamente:
Tu pobre amigo inmigrante.
¿Has visto un ave durmiendo en una rama o en un cable, sin caerse ?
¿Cómo lo consigue?
Si nosotros intentáramos dormir así, nos caeríamos…
El secreto está en los tendones de las patas del pájaro
Que tienen una forma tal que, cuando la rodilla está doblada,
la pata toma
firmemente cualquier cosa.
Los patas no se sueltan de la rama hasta que él desdoble la rodilla para volar.
La rodilla doblada es lo que le da la fuerza para asirse a cualquier cosa.
¿No es una maravilla
Es un diseño increíble que el Señor ideó para el ave.
Pero…
no es tan diferente en nosotros
Cuando nuestra "rama" en la vida se quiere romper… cuando todo está amenazado con caerse…
la mayor seguridad, la mayor estabilidad,
nos viene de una rodilla doblada.… hincada… en oración.
Si alguna vez, las dificultades te desaniman y pierdes la fe… ponte de hinojos y dialoga con Dios… percibirás que no estás solo… que ÉL quiere caminar contigo… solo tienes que hablarle… vaciar lo que guardas en lo profundo de tu ser… y permitir que ÉL lo llene con Su Luz
Es Él quien renueva fuerzas, esperanza y fe…
y si Él cuida de un ave, imagina lo que hará por tí que eres su hijo amado…
Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán.
Juan15:7
Descarguen en ÉL todas sus inquietudes, ya que ÉL se ocupa de ustedes.
1 Pedro 5:7
MATRIMONIO GAY

El resultado de la votación en la Cámara alta, este último 14 de julio, ha sido vendido a la opinión pública como un "Boca-River" entre el kirchnerismo y la Iglesia Católica. El vencedor sería el oficialismo y la Iglesia la derrotada.
Craso error.
La oposición no termina de reaccionar y darse cuenta de la profunda herida que la separa, hoy, del electorado.
La Iglesia Católica, salió mucho mejor parada de la contienda, concitando la simpatía incluso, del resto de las confesiones religiosas y de los no creyentes.
Es que el pueblo argentino, el 28 de junio de 2009 votó oposición y hasta ahora, más allá de algún encendido debate remarcado con el dedito en alto, no ha visto acciones efectivas que lleven al desalojo del Poder del matrimonio gobernante. Y aclaro para los obsecuentes profesionales, hablo de desalojo del Poder y no del cargo.
El pueblo argentino votó oposición y sólo recibe oficialismo por la cabeza; pónganle el nombre que gusten "derecho de minorías", "modernidad", "modernismo", "igualdad", "matrimonio igualitario", "blanqueo de situaciones". Lo cierto es que gran parte de la oposición votó disciplinadamente junto al oficialismo, y ésa fue su derrota.
La Iglesia Católica, representada por el Cardenal Jorge Mario Bergoglio en un principio, esquivó el guante.
Cuando el proyecto de matrimonio homosexual fue tratado en la Cámara de Diputados, declinó el protagonismo en favor de las distintas Iglesias Evangelistas. Bien sabía Bergoglio que Kirchner buscaba mojarle la oreja para convertir el "Boca-River" en una victoria para su alicaído gobierno.
Ante la media sanción en diputados, un cambio de estrategia -a mi entender acertado- lo llevó a tomar la iniciativa en contra de la Ley.
No es cierto que la Iglesia Católica haya sido vencida; la Iglesia no tiene diputados ni senadores; no tiene partido. Las votaciones a veces salen a favor, otras veces en contra de una postura pero aun en este último caso, nunca está dicha la última palabra. Los que verdaderamente fueron vencidos son los que ganaron su banca prometiendo oposición y terminaron bailando al compás de la música kirchnerista. Hasta los que se ausentaron convenientemente, como el Senador Menem, y los senadores Adolfo Rodríguez Saá, Juan Carlos Romero y Carlos Reutemann sólo reciben agravios de sus electores. Otra gran ausente, la diputada Elisa Carrió en el momento de la votación de su respectiva cámara. Con sus permanentes idas y venidas que nunca la llevan a ningún lado, siempre termina siendo funcional al kirchnerismo.
Independiente de las bondades o vicios de la Ley, darle una victoria política al kirchnerismo es desnaturalizar la función para la que fueron electos. Esa es su verdadera derrota.
No existe excusa para haber aprobado esta Ley, no fue plataforma política de ningún partido, no fue un reclamo de la sociedad, no se había instalado ningún debate.
El pueblo argentino que de traiciones sabe mucho, conjetura negociaciones espurias detrás de esta enorme trapisonda. Lo han dejado entrever los varios "cacerolazos" que se produjeron luego de la aprobación, frente al Congreso y en varias provincias argentinas.
Nobleza obliga, hoy casi no se habla de los senadores que perteneciendo al bloque oficialista, votaron en contra de la Ley. Merecen nuestro reconocimiento por una actitud más que valiente, suicida, en el contexto político en el que vivimos.
Capítulo aparte lo conforman los senadores radicales, principalmente Gerardo Morales y Ernesto Sanz, que pretenden liderar ese partido pero transan con el kirchnerismo. ¿Cómo pueden pretender dirigir un partido de oposición perjurando contra el electorado radical? Ellos fueron de los más derrotados.
El mismo vicepresidente Cobos, que vetando la Ley pudo encontrar el momento oportuno para dar el portazo y lanzarse a la candidatura presidencial, también fue vencido, por timorato y falto de visión.
En la pulseada propuesta por el kirchnerismo, la Iglesia mantuvo una posición unánime. Los renegados fueron suspendidos, no hubo grietas ni medias tintas. En esto fue más exitosa que el mismo gobierno.
Bueno sería que, en las próximas elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas, los que no tenemos filiación política alguna rescatemos a los políticos que verdaderamente han servido los intereses de la Nación por encima de sus compañeros de partido, que traicionaron el mandato popular.
Aquí va la lista de la forma en que votaron la Ley de matrimonio homosexual:
Votaron por el Sí (33)
Frente para la Victoria (19): Jorge Banicevich (Santa Cruz), Eric Calcagno (Buenos Aires), Elena Corregido (Chaco), Liliana Fellner (Jujuy), Nicolás Fernández (Santa Cruz), Daniel Filmus (Capital Federal), Marcelo Fuentes (Neuquén), Pedro Guastavino (Entre Ríos), Marcelo Guinle (Chubut), Ada Maza (La Rioja), Blanca Osuna (Entre Ríos), Nanci Parrilli (Neuquén), Miguel Ángel Pichetto (Río Negro), Beatriz Rojkés de Alperovich (Tucumán), Teresita Quintela (La Rioja), Eduardo Torres (Misiones), José Pampuro (Buenos Aires), Lucía Corpacci (Catamarca) y Mario Colazo (Tierra del Fuego)
UCR (5): Nito Artaza (Corrientes), Gerardo Morales (Jujuy), Alfredo Martínez (Santa Cruz), Ernesto Sanz (Mendoza) y Oscar Castillo (Catamarca).
Peronismo Federal (1): Roxana Latorre (Santa Fe).
Otros bloques (8): Rubén Giustiniani (Santa Fe), Samuel Cabanchik (Capital Federal), María Eugenia Estenssoro (Capital Federal), María Rosa Díaz (Tierra del Fuego), José Martínez (Tierra del Fuego), Luis Juez (Córdoba), Norma Morandini (Córdoba) y Ana Corradi de Beltrán (Santiago del Estero).
Votaron por el No (27)
Frente para la Victoria (7): Rolando Bermejo (Mendoza), Adriana Bortolozzi (Formosa), César Gioja (San Juan), Guillermo Jenefes (Jujuy), Luis Viana (Misiones), Daniel Pérsico (San Luis) y José Mayans (Formosa).
Peronismo Federal (4): Roberto Basualdo (San Juan), Sonia Escudero (Salta), Hilda Chiche Duhalde (Buenos Aires) y Liliana Negre de Alonso (San Luis).
UCR (12): José Manuel Cano (Tucumán), Mario Cimadevilla (Chubut), Josefina Meabe (Corrientes), Blanca Monllau (Catamarca), Laura Montero (Mendoza), Ramón Mestre (Córdoba), Luis Naidenoff (Formosa), Roy Nikisch (Chaco), José María Roldán (Corrientes), Arturo Vera (Entre Ríos), Pablo Verani (Río Negro) y Juan Carlos Marino (La Pampa).
Otros bloques (4): Juan Pérez Alsina (Salta), Carlos Verna y María de los Ángeles Higonet (La Pampa) y Horacio Lores (Neuquén).
Ausentes (9)
Marina Riofrío (Frente para la Victoria-San Juan) y Ada Rosa Iturrez de Capellini (Frente Cívico-Santiago del Estero) de viaje a China. Carlos Menem (Peronismo Federal-La Rioja) se presentó en el Senado, pero se retiró al mediodía por un malestar. Elida Vigo (Frente para la Victoria-Misiones) y Sergio Mansilla (Frente para la Victoria-Tucumán) no estuvieron durante todo el día en la Cámara alta. Emilio Rached (UCR-Santiago del Estero) se retiró por un fuerte malestar. Carlos Reutemann (Peronismo Federal-Santa Fe), Adolfo Rodríguez Saá (Peronismo Federal -San Luis) y Juan Carlos Romero (Peronismo Federal-Salta) se levantaron antes de realizar la votación.
Abstenciones (3):
Frente para la Victoria (1): Fabio Biancalani (Frente para la Victoria-Chaco).
Otros bloques (2): María José Bongiorno (Bloque por los Rionegrinos-Río Negro) y Graciela Di Perna (Peronismo Federal-Chubut)
Si un día, al despertar, te encontras al lado de la cama , un lindo paquete envuelto con cintas coloridas, lo abrirías, antes de lavarte la cara, rasgando el papel curioso para ver lo que hay adentro...
Tal vez encuentres dentro algo que no te gusta mucho...entonces guardarías la caja, pensando que hacer con aquel regalo aparentemente “inútil”...
Pero, si al día siguiente hay otra caja, una vez más la abrirías corriendo y si esta vez encontraras algo que te gusta mucho...
Un recuerdo de alguien distante... una linda ropa que viste en una vidriera ... la llave de un nuevo coche ...un abrigo maravilloso para los días de frío...o simplemente un ramo de flores de alguien que se acordó de vos...
....Sabés? eso ocurre todos los días, pero nosotros no lo percibimos...
Todos los días cuando despertamos ahí esta, en frente nuestro, una caja de regalo enviada por DIOS para nosotros: un día enterito para usarlo de la mejor forma posible !
A veces , viene lleno de problemas , cosas que no conseguimos resolver: tristezas , decepciones , lágrimas...
Pero otras veces , viene lleno de sorpresas, alegrías, victorias y conquistas...
Lo más importante es que , todos los días , DIOS envuelve para nosotros, mientras dormimos, con todo cariño, nuestro regalo : EL DÍA SIGUIENTE !
ÉL acerca a nuestros días paquetes con cintas coloridas, no importa lo que esté por venir....
A ese día, cuando despertamos lo llamamos presente (REGALO)
El regalo de DIOS para nosotros.
No siempre ÉL nos manda lo que esperamos o queremos...
Pero ÉL siempre , siempre y siempre nos manda lo mejor, lo que precisamos que es más de lo que merecemos...
Abrí tu REGALO todos los días, agradeciendo primero a quién te lo envió, sin importarte lo que viene adentro del “paquete”
Sin duda , Él no se engaña en la remesa de los paquetes.
Si no vino hoy el paquete que esperabas.... espera...
Abrilo mañana con más cariño, pues en cualquier momento , los sueños y planes de DIOS llegarán para vos envueltos en el regalo...
DIOS no atiende nuestras voluntades ... y si nuestras necesidades... MENOS MAL !
Que sientas la “PRESENCIA DE DIOS “, y que su regalo te traiga mucha paz, experiencia con DIOS y esclarecimiento sobre lo mucho que todavía tenemos que aprender con ÉL y por ÉL...
1. Te importa una mierda el curriculum.
2. Si eres parte de un grupo de rehenes, serías de los primeros en ser liberado.
3. Nadie te pide que entres a rescatar personas de un edificio en llamas.
4. La gente ya no te considera hipocondríaco, ahora sí estás enfermo.
5. No temes a las caídas en el largo y difícil camino de la vida, casi todas ya te las has dado.
6. Tu inversión en seguros médicos comienza a rendir frutos, ahora vas muy seguido.
7. Tus articulaciones pronostican el tiempo mejor que los meteorólogos.
8. Tu rotación de neuronas activas llegó, por fin, a una cantidad manejable.
9. Puedes vivir sin sexo, pero no sin tus lentes.
10. Si haces una fiesta, tus vecinos no se enteran.
11. La ropa que te compras ya no pasa de moda nunca.
12. Los pecados capitales han cambiado, todos.
Dentro de un rato no recordarás donde mierda lo leíste, pero tampoco te importará.
Declaración de los obispos de la Región Patagonia-Comahue (Junio de 2010)
Introducción
El debate instalado a nivel nacional acerca de la reforma del Código Civil para permitir el acceso al matrimonio de personas del mismo sexo nos convoca a la participación y al diálogo con todas las instituciones, organizaciones y personas de nuestra sociedad que se sienten involucradas en la búsqueda del Bien Común.
Somos concientes de integrar una sociedad pluralista en la que se tiende a posicionar la riqueza de la diversidad y la expresión de posturas divergentes. Nos une a todos, sin embargo, el mismo suelo y sentimiento de Patria en la que queremos construir una Nación libre, justa, solidaria, con futuro, sin exclusiones ni discriminaciones, donde todo ser humano tenga acceso a las condiciones que le posibiliten una vida digna y feliz. De hecho nadie podrá sentirse plenamente realizado mientras haya otros semejantes estigmatizados por los prejuicios de cualquier signo, o discriminados por su condición sexual, étnica, social, cultural, política o religiosa.
En un Estado democrático y pluralista, como el que se va afirmando en nuestro país, muchas divergencias y posiciones hoy encontradas deben hallar su justo marco de convivencia a través de un diálogo maduro, sincero y constructivo, que permita la expresión de todos, la escucha del otro, el discernimiento de lo que hace al Bien Común, y la correspondiente toma de decisiones en la instancia adecuada, con la legislación que establezca los derechos y deberes de todos los ciudadanos.
Dentro de esta perspectiva queremos escuchar y ser escuchados, abiertos a entender las razones de los demás y prontos a dar las razones que explican o motivan nuestras posturas públicas, nuestros principios y nuestras opciones profundas de conciencia.
1. Matrimonios de personas del mismo sexo
a. Creemos que, en este marco, el tratamiento del Proyecto de Ley de Matrimonio de personas del mismo sexo ha sido impuesto a la población sin la adecuada atención a su substrato más genuino y profundo, su patrimonio cultural y su escala de valores. Se pretende dar una respuesta a una aspiración de un sector de la población que necesita salir de una cierta marginación social y que busca lograr algunos derechos y deberes que, dice, le corresponden como ciudadanos y como miembros de la familia humana. Se desconoció, sin embargo, una metodología y estrategia más integradoras y respetuosas de todos. Un tema de esta envergadura debía estar en la carta de presentación pre-electoral, y debía debatirse con una participación real del pueblo argentino, donde se pudieran expresar no solo sentimientos, sino también las razones y principios que sustentan los fundamentos de nuestra sociedad, el respeto auténtico de las personas, el código de convivencia y la garantía del Bien Común, por encima de los intereses individuales o particulares, por encima de presiones de cualquier tipo, evitando todo aquello que se dice para descalificar posturas y razones distintas. Esta manipulación es grave, y desmerece la calidad de un Estado democrático y pluralista.
b. Como Pastores de la Iglesia , que considera al Matrimonio y a la Familia como un bien fundante de una sociedad sana y armónica, y que le reconoce además un carácter sagrado, podríamos hablar de lo que es propio y particular de la visión católica de dicha realidad. Se trata de un don que gozan quienes, creyendo en Jesucristo, abrazan el camino de la Iglesia Católica , que tiene su origen en Cristo y en los Apóstoles, iluminados por la Palabra de Dios en la lectura fiel que hace el Magisterio de la Iglesia. Bajo esta luz, el Matrimonio es un bien público, no imponible; por eso lo testimoniamos, lo anunciamos y lo ofrecemos a la libertad humana, con humildad y convicción, al margen de este debate. Aquí preferimos no hacer hincapié en el patrimonio religioso eclesial, sino remitirnos a aquellos principios universales que nos unen a todos y son anteriores al origen de la Iglesia y del Estado. Son principios instalados en el camino mismo de la humanidad, en todos los tiempos y culturas, con algunos elementos permanentes a pesar de muy diversas formas de realización. Sobre esos ejes firmes se ha inspirado y debe seguir inspirándose la ley para garantizar el bien común del matrimonio y de la familia, sin desigualdades ni uniformidades jurídica y prácticamente discriminatorias. Con mayor razón hay también que excluir de este debate los intereses coyunturales y partidarios, pues se alejan de la noble causa que pregonan de querer tutelar tanto los derechos básicos de las personas como el Bien Común.
c. Las consideraciones que podamos hacer sobre la Ley de Matrimonio incluye y supera, además, la perspectiva de la sexualidad humana. No sería justo reducir el matrimonio, que es un bien público, a la sola categoría de comunidad afectiva y de vida compartida en pareja sin ninguna otra proyección social. Es más. Es la célula en la que el varón y la mujer se encuentran en comunión de cuerpo, alma y proyectos, para ser felices y crecer como personas, en una donación recíproca y complementaria, proyectada en la transmisión de la vida, aportando a la sociedad el don de nuevos hermanos y ciudadanos. Se trata de una vinculación en pareja que exige determinadas condiciones biológicas, psicológicas y espirituales para poder ser, por lo menos intencionalmente, una realidad plenamente integrada e integradora de la persona, entendida esta como sujeto individual y social, implicado en el proyecto de engendrar hijos a la Patria. Ninguna otra conformación de pareja, que no incluya la diversidad y la complementariedad de sexo masculino y femenino, puede ofrecer descendencia a la raza humana, y con ello los demás bienes de una sociedad que crece, se renueva y proyecta en el futuro. Toda continuidad biológica, al margen de esta perspectiva, estará sujeta a la concepción de la vida fuera de la esfera matrimonial, dejando al desamparo y a la indefensión (total o parcial) el ser humano engendrado. A partir de esto, juzgamos que equiparar jurídicamente, bajo la noción de matrimonio, la situación de parejas del mismo sexo, es uniformar dos realidades diversas en desmedro de lo que es realmente el matrimonio. Es establecer, jurídica y prácticamente, una nueva forma de discriminación. En este caso se le niega al Matrimonio su diversidad, tal como nos fue dado en la naturaleza, y tal como se lo concibe y llama en la totalidad de las naciones y de las culturas. Se le niega lo específico y esencial. Se le niega su característica más significativa y calificadora que hacen del mismo un bien social, que trasciende la esfera de lo privado. Ninguna legislación internacional (ni recomendaciones, ni fallos) ordena incluir bajo el concepto de matrimonio las uniones de personas del mismo sexo, sino que, respetuosa de la diferencia, recomienda solo la no discriminación de las personas por su orientación sexual. Plantear el acceso de las uniones de personas del mismo sexo al matrimonio como superación de una discriminación es falso y agraviante. Discriminar significa tratar en forma desigual a dos realidades que son iguales. Ahora bien, la unión de personas del mismo sexo no es igual a la alianza matrimonial de un varón con una mujer. Los problemas reales de discriminación entre personas no pasan por ahí, y deben ser resueltos en la verdad y la justicia de manera que no se añada una nueva rasgadura en el tejido social de la Nación Argentina.
d. El matrimonio es un bien de la humanidad, altamente valorado, y lo es también de nuestro acerbo cultural y nacional. Lo es de hecho y constitucionalmente. Como tal es algo esencial al Bien Común de los argentinos. No podríamos negarlo sin erosionar los cimientos mismos de nuestra unidad e identidad nacional. Por lo tanto, toda legislación a favor de personas o sectores particulares, cuya opción de vida sea distinta, deberá encuadrarse de tal manera que no afecte directa o indirectamente un bien que es esencial para todos.
2. Tarea de los legisladores
Cualquier legislación sobre las uniones de personas del mismo sexo, a nuestro entender, debería: * respetar la especificidad del matrimonio como tal, por la tanto no se las puede equiparar sin crear una nueva y dolorosa discriminación; tener en cuenta que el Bien Común está por sobre el bien particular de personas y grupos que hicieron una opción de vida distinta. Este principio vale también para otras expresiones sociales, culturales, políticas y religiosas que son particulares.
A los legisladores compete el deber de despojarse de sentimientos, intereses y presiones particulares, para legislar en armonía con el todo. Les compete también ser creativos para buscar respuestas nuevas y adecuadas ante planteos y sensibilidades, viejos o nuevos, que reclaman una justa superación de formas históricas discriminantes, evitando la confusión conceptual y la homogenización formal de lo que debe ser respetado en su diversidad.
Los legisladores están al servicio de un proyecto global de Nación, para que sea una realidad el bien, la dignidad y la felicidad del conjunto del pueblo argentino y de cada persona que lo integra, sin someter a nadie, ni sacrificar la riqueza de su legítima diversidad.
Solo un acierto real en este ámbito afianzará una convivencia respetuosa de los argentinos, que supere toda clase de prejuicios hoy existentes, para construir un futuro más justo y solidario. La confrontación hoy existente no lo soluciona la sola ley, si la misma no va aparejada a una visión antropológica adecuada en el claro respeto de las diversidades.
3) Adopción
De no menor importancia es también el tema de la pretensión de Adopción de Niños por parejas del mismo sexo. Creemos que nadie tiene derecho a adoptar. Todo lo contrario: es el niño quien tiene derecho a una familia, tal como se lo reconoce la Convención Internacional sobre los Derechos de la Infancia , preámbulo, parágrafo 5º. No puede anteponerse un pretendido derecho de los adultos al derecho real prioritario de los niños, que deben ser los únicos privilegiados.
El ámbito natural que les corresponde para crecer, desarrollarse, autoafirmarse, formarse y proyectarse felizmente es el ámbito donde tuvieron origen: la familia natural y, en su defecto, un ámbito similar donde tenga papá y mamá. La existencia de situaciones que no contemplen esta exigencia básica, por la muerte o por la ausencia de uno o ambos progenitores, son siempre respuestas precarias; están lejos de ser una solución adecuada.
La Declaración de los Derechos del Niño (art. 8º, punto 1) dicen que “los estados se comprometen a respetar el derecho del niño a preservar su identidad. Incluyendo en ella la nacionalidad, el nombre y sus relaciones familiares”. La psicología destaca que la identidad es la construcción dinámica de la conciencia de uno mismo a través de relaciones inter-subjetivas. El niño para poder ir definiendo su identidad necesita, desde la primera infancia, interactuar con progenitores, tutores o padres adoptivos de diferente sexo. Necesita tener “modelos” contrastables, no equiparables. Cuando le falta un progenitor (por viudez, separación u otro motivo) el niño padece dicha carencia, que a veces es fuente de desajustes personales. Esta situación se agravaría si se le añade la confusión de afrontar dos figuras equiparadas. El respeto por las diferencias no autoriza a proponer este modelo a infantes que deben construir su identidad.
Aunque existiesen casos de parejas del mismo sexo que adoptaron chicos y la experiencia ha sido positiva, no se puede legislar a partir de casos de excepción.
El Estado tiene el deber de tutelar los derechos primordiales del niño, y revisar y destrabar la burocracia que impide que tengamos en Argentina una Ley de Adopción más ágil y eficaz en orden al bien de niños que carecen de hogar.
4. Conclusión
Por todo lo arriba expresado, rechazamos el Proyecto de Ley que pretende legalizar las uniones de personas del mismo sexo equiparándolas al matrimonio y confiriéndoles el derecho de adopción de niños. Por otra parte, los reclamos de este sector, sobre asuntos de interés recíproco, pueden ser bien atendidos en el ámbito del derecho privado, como suele ser para cualquier grupo, asociación o institución particular.
Al concluir esta presentación, no quisiéramos que este tema hoy agotara la fuerza y la amplitud de horizontes y de compromisos de la sociedad argentina, especialmente de su clase política y de sus legisladores. Creemos que en la agenda del debate nacional merecerían tener prioridad muchos otros temas que tienen que ver con el compromiso a favor de la vida plena para todos, la defensa de la dignidad de la persona, la construcción de una sociedad más feliz, justa y reconciliada, los caminos de pacificación, la educación, donde se garantice la igualdad de oportunidades de desarrollo para todos, y el cuidado del medio ambiente y de toda la creación.
Hemos querido reflexionar en voz alta como simple ciudadanos, pero también como pastores que quieren achicar las distancias entre las posturas particulares, acentuando el Bien Común, reconociendo la riqueza de la pluralidad, sin ocultar la propia identidad, con gran respeto por los que tienen razones fundadas para aportar algo distinto, con mayor respeto aún por los sectores de hermanos y hermanas con distinta orientación y opción de vida afectiva y sexual. Prima sobre todo el respeto y amor por su persona que para nosotros es sagrada, tanto más que a muchos de ellos y de ellas los reconocemos como hijos de la Iglesia y miembros del Cuerpo de Cristo. A ellos/as ofrecemos desde nuestro ministerio, toda aquella apertura y atención personal que le permita un siempre mayor acercamiento a Jesucristo, concientes de la común igualdad en dignidad humana y en el destino trascendente de nuestra vida.
Junio del 2010
Virginio D. Bressanelli, scj, obispo Coadjutor de Neuquén
Marcelo A. Cuenca, Obispo del Alto Valle del Río Negro
Esteban M. Laxague, sdb, obispo de Viedma
Fernando C. Maletti, obispo de San Carlos de Bariloche
Marcelo A. Melani, sdb, obispo de Neuquén
Juan C. Romanín, sdb, obispo de Río Gallegos
José Slaby, c.ss.r, obispo de la Prelatura de Esquel
Joaquín G. Lahoz, administrador Diocesano de Comodoro Rivadavia
Néstor H. Navarro y José P. Pozzi, obispos eméritos del Alto Valle del Río Negro
masculino o femenino. La casa es femenino. El lápiz es masculino.
Un estudiante preguntó:
¿Cómo se debe decir, computadora o computador?
En lugar de dar una respuesta, el maestro dividió la clase en dos grupos:
varones por un lado y mujeres por el otro, y les pidió que decidieran si
la computadora o el computador debe ser masculino o un nombre femenino.
Le pidió a cada grupo que fundamentaran su decisión
en al menos 4 argumentos.
El grupo de los hombres decidió que la computadora debe
ser, definitivamente, del género femenino (la computadora)
porque:
1- Casi nadie entiende su lógica interna.
2- El idioma nativo en que ellas se comunican entre sí es
incomprensible para todos los demás.
3- Incluso los errores más pequeños se guardan en memoria
de largo plazo para su posible revisión mucho tiempo después.
4- En cuanto usted tenga una, se encontrará gastando al
menos la mitad de su sueldo en accesorios para ella.
El grupo de las mujeres, sin embargo, concluyó que los
computadores deben ser masculinos (el computador) porque:
1- Para hacer algo con ellos, usted tiene que encenderlos.
2- Ellos almacenan muchos datos, pero todavía no pueden
pensar por sí mismos.
3- Se supone que ayudan a resolver los problemas, pero la
mayor parte del tiempo, ellos son el problema.
4- Apenas usted tenga uno, comprenderá enseguida que,
si hubiera esperado un poco más, podría haber conseguido otro mejor.
por Hernán Casciari
(autor de la obra "Mas respeto que soy tu madre" que interpreta con tanto exito Antonio Gasalla)
Anoche le contaba a mi hijita Nina un cuento infantil muy famoso, el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm.
En el momento más tenebroso de la aventura, los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. Hansel y Gretel se descubren solos en el bosque, perdidos, y comienza a anochecer.
Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: 'No importa. Que lo llamen al papá por el celular'.
Yo entonces pensé, por primera vez, que mi hija no tiene una noción de la vida ajena a la telefonía inalámbrica. Y al mismo tiempo descubrí qué espantosa resultaría la literatura -toda ella, en general- si el teléfono móvil hubiera existido siempre, como cree mi hija de cuatro años.
Cuántos clásicos habrían perdido su nudo dramático, cuántas tramas hubieran muerto
antes de nacer, y sobre todo qué fácil se habrían solucionado los intríngulis más célebres de las grandes historias de ficción.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica, en cualquiera que se le ocurra. Desde la Odisea hasta Pinocho, pasando por El viejo y el mar, Macbeth, El hombre de la esquina rosada o La familia de Pascual Duarte. No importa si el argumento es elevado o popular, no importa la época ni la geografía.
Piense el lector, ahora mismo, en una historia clásica que conozca al dedillo, con introducción, con nudo y con desenlace.
¿Ya está?
Muy bien. Ahora ponga un celular en el bolsillo del protagonista. No un viejo aparato negro empotrado en una pared, sino un teléfono como los que existen hoy: con cobertura, con conexión a correo electrónico y chat, con saldo para enviar mensajes de texto y con la posibilidad de realizar llamadas internacionales cuatribanda.
¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?.
La Nina, sin darse cuenta, me abrió anoche la puerta a una teoría espeluznante: la telefonía inalámbrica va a hacer añicos las viejas historias que narremos, las convertirá en anécdotas tecnológicas de calidad menor.
Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.
Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.
Con telefonito, el Coronel sí tiene quién le escriba algún mensaje, aunque fuese spam.
Y Tom Sawyer no se pierde en el Mississippi, gracias al servicio de localización de personas de Telefónica.
Y el chanchito de la casa de madera le avisa a su hermano que el lobo está yendo para allí.
Y Gepetto recibe una alerta de la escuela, avisando que Pinocho no llegó por la mañana.
Un enorme porcentaje de las historias escritas (o cantadas, o representadas) en los veinte siglos que anteceden al actual, han tenido como principal fuente de conflicto la distancia, el desencuentro y la incomunicación. Han podido existir gracias a la ausencia de telefonía móvil.
Ninguna historia de amor, por ejemplo, habría sido trágica o complicada, si los amantes esquivos hubieran tenido un teléfono en el bolsillo de la camisa.
La historia romántica por excelencia (Romeo y Julieta, de Shakespeare) basa toda su tensión dramática final en una incomunicación fortuita: la amante finge un suicidio, el enamorado la cree muerta y se mata, y entonces ella, al despertar, se suicida de verdad. (Perdón por el espoiler).
Si Julieta hubiese tenido teléfono móvil, le habría escrito un mensajito de texto a Romeo en el capítulo seis:
M HGO LA MUERTA,
PERO NO TOY MUERTA.
NO T PRCUPES NI
HGAS IDIOTCS. BSO.
Y todo el grandísimo problemón dramático de los capítulos siguientes se habría evaporado. Las últimas cuarenta páginas de la obra no tendrían gollete, no se hubieran escrito nunca, si en la Verona del siglo catorce hubiera existido la promoción 'Banda ancha móvil' de Movistar.
Muchas obras importantes, además, habrían tenido que cambiar su nombre por otros más adecuados.
La tecnología, por ejemplo, habría desterrado por completo la soledad en Aracataca y entonces la novela de García Márquez se llamaría 'Cien años sin conexión': narraría las aventuras de una familia en donde todos tienen el mismo nick (buendia23, a.buendia, aureliano_goodmornig) pero a nadie le funciona el Messenger.
La famosa novela de James M. Cain -'El cartero llama dos veces'- escrita en 1934 y llevada más tarde al cine, se llamaría 'El gmail me duplica los correos entrantes' y versaría sobre un marido cornudo que descubre (leyendo el historial de chat de su esposa) el romance de la joven adúltera con un forastero de malvivir.
Samuel Beckett habría tenido que cambiar el nombre de su famosa tragicomedia en dos actos por un título más acorde a los avances técnicos. Por ejemplo, 'Godot tiene el teléfono apagado o está fuera del área de cobertura', la historia de dos hombres que esperan, en un páramo, la llegada de un tercero que no aparece nunca o que se quedó sin saldo.
En la obra 'El jotapegé de Dorian Grey', Oscar Wilde contaría la historia de un joven que se mantiene siempre lozano y sin arrugas, en virtud a un pacto con Adobe Photoshop, mientras que en la carpeta Images de su teléfono una foto de su rostro se pixela sin remedio, paulatinamente, hasta perder definición.
La bruja del clásico Blancanieves no consultaría todas las noches al espejo sobre 'quién es la mujer más bella del mundo', porque el coste por llamada del oráculo sería de 1,90 la conexión y 0,60 el minuto; se contentaría con preguntarlo una o dos veces al mes. Y al final se cansaría.
También nosotros nos cansaríamos, nos aburriríamos, con estas historias de solución automática. Todas las intrigas, los secretos y los destiempos de la literatura (los grandes obstáculos que siempre generaron las grandes tramas) fracasarían en la era de la telefonía móvil y del wifi.
Todo ese maravilloso cine romántico en el que, al final, el muchacho corre como loco por la ciudad, a contra reloj, porque su amada está a punto de tomar un avión, se soluciona hoy con un SMS de cuatro líneas.
Ya no hay ese apuro cursi, ese remordimiento, aquella explicación que nunca llega; no hay que detener a los aviones ni cruzar los mares. No hay que dejar bolitas de pan en el bosque para recordar el camino de regreso a casa. La telefonía inalámbrica -vino a decirme anoche la Nina, sin querer- nos va a entorpecer las historias que contemos de ahora en adelante. Las hará más tristes, menos sosegadas, mucho más predecibles.
Y me pregunto, ¿no estará acaso ocurriendo lo mismo con la vida real, no estaremos privándonos de aventuras novelescas por culpa de la conexión permanente? ¿Alguno de nosotros, alguna vez, correrá desesperado al aeropuerto para decirle a la mujer que ama que no suba a ese avión, que la vida es aquí y ahora?
No. Le enviaremos un mensaje de texto lastimoso, un mensaje breve desde el sofá.
Cuatro líneas con mayúsculas. Quizá le haremos una llamada perdida, y cruzaremos los dedos para que ella, la mujer amada, no tenga su telefonito en modo vibrador.
¿Para qué hacer el esfuerzo de vivir al borde de la aventura, si algo siempre nos va a interrumpir la incertidumbre? Una llamada a tiempo, un mensaje binario, una alarma.
Nuestro cielo ya está infectado de señales y secretos: cuidado que el duque está yendo allí para matarte, ojo que la manzana está envenenada, no vuelvo esta noche a casa porque he bebido, si le das un beso a la muchacha se despierta y te ama. Papá, ven a buscarnos que unos pájaros se han comido las migas de pan.
Nuestras tramas están perdiendo el brillo -las escritas, las vividas, incluso las imaginadas- porque nos hemos convertido en héroes perezosos.
Nota: Hernan Casciari es el
No dudamos de que el título y el desarrollo de este artículo van a ser polémicos.
A pesar de haber caído por goleada alemana en el campeonato mundial de fútbol de Sudáfrica 2010, Argentina ha ganado.
Perdió un seleccionado que llevaba nuestros colores por fuera, pero que tenía la impronta kirchnerista por dentro. La señora presidente soñaba con la Plaza de Mayo atestada de incondicionales admiradores (de los que vienen por el "jornal" de vino y sándwich), y un balcón compartido con Néstor, Maradona y Estela de Carlotto, entre otros emblemas de la "cultura" nacional actual. Una imagen que quedaría en la memoria colectiva por años y años. Choripán y circo del bicentenario. Ni pensar lo que hubiera sido el palco en Johannesburgo, con el discurso de la victoria del "modelo económico, político, social y deportivo" de Kristina -que todo el planeta debería implementar inmediatamente-, en caso de haber ganado el campeonato.
El fútbol es un deporte y, esencialmente, un juego. Pero ciertos países -y el nuestro no es la excepción- lo toman como una guerra, en la que los triunfos significan una conquista incuestionable del "modelo de gobierno" de turno. Así en 1978 como en 2010.
No. Argentina no perdió. Ha obtenido un triunfo resonante como país democrático. Hemos dado un paso adelante y no un paso atrás en nuestro camino por Institucionalizar con seriedad el país.
Don Diego, después de violentarse con algunos simpatizantes alemanes, se retiró humillado del estadio. Nosotros nos hemos sentido humillados desde el comienzo de esta ridícula puesta en escena.
Nos humillan los 600 millones destinados al fútbol y robados a los jubilados.
Nos humilla un presidente vitalicio de la AFA que no ha hecho más que vivir del erario público. Nos humillan los cientos de miles de decodificadores pagados con el sudor de los que trabajan y distribuidos a la "clientela" electoralista.
Nos humilla un director técnico soberbio, pedante y maleducado, que está convencido de que es dios. Nos humilla la presencia de Estela de Carlotto en Sudáfrica para autopromover su indecente candidatura al Premio Nobel de la Paz.
Nos humillan los barras bravas, cuya presencia en el continente africano "nadie" puede explicar, como tampoco su conducta violenta y su consecuente deportación.
Diego Armando Maradona fue en otra época, y sin duda alguna, un superdotado en sus piernas, aunque las dotes en el otro extremo de su cuerpo parecen inversamente proporcionales. A él le debemos una copa mundial obtenida con trampa, por la viveza criolla que pasó a la historia como "la mano de Dios", y también la bochornosa expulsión de otro mundial a raíz de su adicción a las drogas.
No llama la atención lo que los diarios del mundo publican ahora sobre "el 10". Queda claro que es repudiado en todo el universo, a excepción de su país natal. Simplemente está cosechando su siembra: el fruto de su desprecio histórico hacia el resto de los mortales.
Ser excluidos del campeonato mundial de fútbol significó quitarles el caramelo de la boca al populista matrimonio presidencial, al inmoral presidente de la AFA, a la dudosa abuela Carlotto y al fracasado Director Técnico de la selección nacional.
Maradona ha dejado sin libreto a la presidente y a su cohorte de funcionarios inútiles y corruptos. ¿Qué hará ahora la primera magistrada? ¿Cómo seguirá la obra? ¿A quién acusará de haberle "secuestrado los goles"? ¿A la FIFA? ¿A los sudafricanos? ¿A Messi?
A Maradona, ciertamente no.
A Maradona sólo le cabe la derrota de la selección nacional en la copa del mundo e, irónicamente, el extraordinario triunfo de Argentina.
Argentina-Alemania, en el Green Point
¿Por qué diez? Ese numerito caprichoso que tanto se vio en este Mundial relacionado con Argentina. Porque Diego Maradona es el diez, porque Lionel Messi heredó el diez, porque se esperaba un torneo redondo y perfecto. Por eso 10. Diez razones que explican la lenta y dolorosa eliminación de la Selección del Mundial de Sudáfrica.
1: Un cuerpo técnico incapaz de resolver situaciones. Diego Maradona hizo un curso acelerado, y lo reprobó. Nunca encontró el equipo. No instaló una ideología de juego y pocas veces acertó con los cambios. Fue claro, en cada presentación de Argentina en el Mundial, volantes lejos de los delanteros. Messi recibiendo la pelota detrás de la mitad de la cancha. Nunca logró conexión en la transición de una posición defensiva a una ofensiva. Toda la responsabilidad recayó sobre Messi, y Messi no es Maradona. Ante Alemania, recién con el partido 0-2 el técnico decidió el ingreso de Javier Pastore. Cuando ante México se había notado el mismo problema y fue el ex Huracán el que mostró las mejores credenciales para ser el socio de Messi en el triunfo sobre Grecia.
2: Maradona se equivocó en la convocatoria. Quedó en evidencia el técnico. Dejó afuera a Esteban Cambiasso y se peleó con Juan Román Riquelme. Encima se deshizo de Javier Zanetti, de una temporada brillante. ¿Y qué pasó con el lateral derecho en el Mundial? Primero improvisó con Jonás Gutiérrez, que terminó saliendo del equipo. En su lugar fue Nicolás Otamendi y el pibe de Vélez tuvo un partido pésimo ante Alemania, una de las claves de la derrota. No es culpa de Otamendi, un central con poca experiencia llamado a ser bombero para tapar agujeros. Además, Maradona convocó a Ariel Garcé y el Chino no jugó ni un minuto en el Mundial.
3: Una defensa desordenada. Dijo Maradona, poco después de asumir como técnico de la Selección: "Conmigo Heinze juega de central". Y en el Mundial, Heinze fue el lateral izquierdo de un equipo que no tuvo salida desde el fondo. Heinze fue lo más flojo de la Selección en la Copa del Mundo. Por otro lado, el cuerpo técnico informó que Walter Samuel estaba recuperado para volver ante México, pero el central le había comunicado a Maradona que no se sentía pleno para jugar. Se expuso a Samuel y después perdió el puesto con Burdisso para el partido con Alemania.
4: Un mediocampo sin juego. Maradona eligió a Mascherano como capitán. "Masche más diez", era la frase. Y el volante del Liverpool (que terminó jugando como lateral derecho en Inglaterra) tuvo una temporada muy floja. En el Mundial, nunca estuvo preciso y pegó más de lo que jugó. Corrió como ninguno, pero le faltó panorama. Algo que le podría haber dado Mario Bolatti al equipo, un jugador preciso y con mucho más juego, que vio casi todo el Mundial desde el banco de suplentes. Una asignatura pendiente ver a Mascherano complementarse con Bolatti.
5: Un Messi maltratado por las malas decisiones de su entrenador. "Yo le doy libertad a Lio para que juegue cerca de la pelota", había dicho Maradona ayer en la conferencia de prensa en el Green Point de Ciudad del Cabo. Una frase que delata la incapacidad de Maradona como técnico. Messi, el goleador de Europa con 43 tantos, no pisó el área en el Mundial de Sudáfrica. Recibió la pelota siempre lejos del arco y tuvo que intentar generar todo el juego de ataque del equipo. El mejor jugador del mundo, desaprovechado.
6: La interna en el plantel. Porque Carlos Tevez se enojó cuando nadie se acordó del cumpleaños de Javier Pastore y todos festejaron el de Lionel Messi. Porque Juan Sebastián Verón y Jonás Gutiérrez le reclamaron al técnico por haberlos sacado del equipo. Porque Walter Samuel desató su bronca cuando mancharon su nombre en la previa del partido ante México.
7: Cuando los jugadores descubren que Papá Noel no existe. Porque Maradona pasó de ser esa figura divina a un mortal más, de carne y hueso. Porque sin un plan de juego, sin una ideología, sin convicciones, sin un mensaje, no se puede ganar un Mundial. Porque Maradona apostó todo a la motivación y los jugadores no son tontos. Dejaron de creer en el regalo abajo del árbol. Perdieron la fe.
8: Un rival superior. Alemania fue superior a Argentina. No hay dudas. No hacía falta que el resultado fuera de 4-0, aunque le da mayor validez. Porque con una idea para atacar (dos toques cortos y uno largo) le alcanzó para aplastar a una Selección que nunca supo cuál era el camino.
9: Al final Schweinsteiger tenía razón. Dijo el volante alemán que los "argentinos intentaban sacar ventajas siendo prepotentes y hablando con los árbitros". Dieron vuelta la cara cuando ante México Tevez abrió el partido con un cabezazo en clara posición adelantada. Y con Alemania, cuando Higuaín tocó al gol (había cuatro jugadores adelantados), todos se quejaron.
10: Lo dijo Verón tras la clasificación ante Uruguay: "Hay cosas que tienen que cambiar". Y no cambió nada. "Desde la cabeza, hasta el último jugador de las Eliminatorias". ¿Qué cambió? Primero hay que reencontrar la identidad perdida. Esa que se perdió tras una renuncia cargada de dudas de Alfio Basile.
Faltan cuatro años para volver a soñar.

¿Profundizar el proyecto revolucionario o reinventar la democracia?
Néstor Kirchner fue originalmente un joven e intrascendente militante estudiantil. Después pasó por la derecha peronista y desembocó en el peronismo renovador. Fue en algunos tiempos menemista y en otros un cavallista cabal: con el verdadero padre de la criatura hizo una alianza política importante. Su relación con Domingo Cavallo siempre fue buena, pública y estrecha. Ya en la Casa Rosada, se decía desarrollista, al igual que Mauricio Macri y Elisa Carrió.
¿Se le puede adjudicar, por lo tanto, una ideología a Néstor Kirchner? Hasta ahora yo creía que no, que su ideología era el poder. Sin embargo, últimamente algunas evidencias van demostrando que el desarrollo de la acción política con sus triunfos y derrotas, con la generación de aliados y enemigos, va llenando de contenido cualquier frasco vacío.
Por necesidad o coartada, Kirchner fue arropando sus actos de gobierno con una determinada ideología, y aunque al principio fue más oportunismo que convicción, con el correr del tiempo el contagio se hizo inevitable. Un simulador al final se convierte en lo que simula. Uno no sólo es lo que es sino muy principalmente lo que hace, y también con quién recorre ese camino. Así como antes no le habían interesado lo más mínimo las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo o los intelectuales progresistas, a quienes luego utilizó como escudos humanos, con el paso de los años se fue impregnando de sus argumentos y simpatizando con esas ideas primigenias que había sabido olvidar para ser simplemente peronista.
La primera vez que tomé un café con un ministro de la mesa chica de los Kirchner, ese funcionario que había estado toda la vida junto al entonces presidente de la Nación y que hoy sigue junto a él con tanta fe como el primer día hizo una caracterización muy precisa de sí mismo. El era lo que siempre fue: un peronista clásico. "Pero Néstor nunca fue monto ni filomonto, ni muy amante del peronismo -me dijo, buscando desesperadamente una definición ideológica del jefe, la idea original que había formateado su disco rígido-. Néstor era, era, a ver..." Yo tuve un relámpago de clarividencia, entre tanto balbuceo, y lo ayudé: "La izquierda nacional -dije-. El querido y brillante Jorge Abelardo Ramos". El ministro chasqueó los dedos como si yo hubiera encontrado una perla. "¡Exactamente eso! -me confirmó-. La izquierda nacional."
Esta corriente política proviene del trotskismo, pero se reconvirtió completamente en lo que después se denominó "socialismo criollo". Una corriente que acompañó al peronismo, como una lancha sigue de cerca un portaaviones, en un apoyo crítico, pero convencida de que el movimiento de Juan Perón tenía el proletariado y que junto con él había que formar un frente nacional antiimperialista, propender a la unión latinoamericana y enfrentar a los cómplices locales (cipayos) de la dependencia: éstos podían ser los conservadores, los radicales, los comunistas e incluso otros socialistas que no acordaran con la visión "nacional" de esa izquierda. El partido era pequeño, pero su argumentación se volvió transversal en los 70 y sobrevivió a través de las décadas como una cultura vasta y firme.
Antes de la irrupción de Ernesto Laclau, que legalizó la palabra "populista", los nacionalistas de izquierda rechazaban ese término. Ahora aceptan que el populismo es una praxis política que no respeta ideologías: Bush, para el caso, era tan populista como Perón. Pero por encima de toda esta disquisición lingüística y operativa lo cierto es que los nacionalistas siguen defendiendo su particular identidad. La cuestión central no es, entonces, disfrazar con más palabras lo que en realidad se puede llamar por su nombre: Néstor Kirchner practica una suerte de nacionalismo de izquierda, que Hugo Chávez denomina el "socialismo del siglo XXI". Chávez es un nacionalista nato, y los pequeños partidos de la izquierda nacional de la Argentina lo reconocieron antes que nadie. O al menos en forma simultánea con las fuerzas carapintadas, que también tenían ese halo de nacionalismo militar, reivindicatorio de la Guerra de Malvinas y heredero de una tradición que entronizó en el poder a los generales y coroneles de 1943.
El nacionalismo de izquierda, que excede, obviamente, a Ramos y que se asoció al revisionismo histórico y a figuras como Arturo Jauretche y Raúl Scalabrini Ortiz, se interna en una amplia tradición argentina arraigada dentro de distintas fuerzas y concibe su empresa como una lucha permanente entre un campo popular y la partidocracia. De hecho, divide toda la historia en dos: desde 1810 hasta la fecha la gran puja argentina ha sido entre nacionalistas y liberales. Así piensa, concretamente, el ministro de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, que fue un fervoroso acólito de Ramos y que hoy explica bien lo que Carta Abierta explica mal. También Laclau, que antes de ser el pensador de cabecera de los Kirchner fue un entusiasta militante de Abelardo Ramos.
Esa división entre nacionalistas y liberales nada tiene que ver con otras divisiones perimidas, como peronistas y radicales o izquierdas y derechas. De hecho, en el nacionalismo hay peronistas, radicales, izquierdistas y derechistas. También los hay en el campo antagónico. La izquierda, sin ir más lejos, se divide muy claramente en tres segmentos: la propiamente dicha hasta el Partido Obrero, la kirchnerista en sus múltiples expresiones y esa fuerza fantasmal e inarticulada que forman socialistas santafecinos, alfonsinistas, peronistas de los años 80 e intelectuales inorgánicos: socialdemócratas. Entre estas dos últimas tendencias hay franjas de indefinición, como las hay en aquellas millas náuticas donde se mezclan el Río de la Plata y el océano Atlántico. Más adelante, sin embargo, es muy claro que uno es marrón intenso y el otro es azul.
Ultimamente he escuchado de varios militantes kirchneristas este concepto: "Néstor Kirchner es sólo el instrumento del campo popular. Está lleno de defectos, pero eso no viene al caso. Es la gran ola de la historia la que pasa y no se detiene en los detalles. Néstor viene a dar esta lucha de siempre por la liberación y contra la dependencia".
Esa divisoria de aguas termina con amistades y buenas vecindades del pasado, y esta concepción movimientística e histórica hace pensar en una idea vieja y contradictoria: la revolución en democracia. Entiéndase por democracia, en esta visión nacionalista, sólo el derecho a votar y el mantenimiento a regañadientes de ciertas instituciones. Una "revolución nacional" no se detiene en cuestión de formas republicanas, ni en formalidades judiciales o de libertad de expresión. Es por eso que el kirchnerismo se permite a sí mismo violar muchas normas democráticas que considera frenos para una causa mayor. Y es también por todo eso que el problema de la corrupción se hace menor frente a lo que hay en juego: la construcción de "un verdadero país independiente".
Estamos hablando, como se verá, de un sistema de pensamiento revolucionario, que lleva el traje democrático con incomodidad. Al fin y al cabo, la democracia es un sistema opuesto, producto de las grandes corrientes liberales. Ese último término (liberal), que ha sido desprestigiado hasta el cansancio por políticas ineficaces y corruptas, complicidad con dictaduras y finalmente con el fracaso del Consenso de Washington, poco tiene que ver con el liberalismo como filosofía política surgido de la Revolución Francesa y de las luces. España, después de nacionalismos de derecha y de republicanos en guerra y de miles de muertos, logró construir un sistema liberal donde la izquierda (el PSOE) y la derecha (el PP) son capaces de gobernar alternativamente sin destruir la democracia.
La socialdemocracia europea y también mucha de la latinoamericana (Chile, Uruguay, Brasil) ha logrado desde esa posición el progreso y la libertad. El chavismo las ve como expresiones de la derecha (serían, a lo sumo, la izquierda liberal y reformista) frente al gran movimiento bolivariano, en el que incluye a Evo Morales, Rafael Correa y el matrimonio Kirchner. Unos son socialdemócratas y otros son nacionalistas. Los dos expresan la oposición al Consenso de Washington, pero con estilos diferentes. Unos profundizan la democracia, otros viven en estado de revolución.
No estamos hablando, claro está, de una verdadera revolución en los términos absolutos y clásicos, sino de un proceso político que se autopercibe como revolucionario y que ha logrado instalar esa idea en el imaginario de crecientes segmentos de la grey universitaria.
Revolución y democracia son dos palabras que en nuestro país tienen buena prensa. Pero me temo que no se puede servir a dos banderas a la vez y que al final siempre se vuelven incompatibles. Los argentinos tarde o temprano van a tener que elegir entre una y otra palabra. Porque la crisis de 2001 era más profunda de lo que creíamos. Ya no existen peronistas y antiperonistas, ni peronistas versus radicales, ni izquierdas contra derechas. Hoy está instalada en nuestro país una discusión simbólica y asordinada entre revolución y democracia. Así de simple, y así de complejo.
Es notorio cómo el proyecto kirchnerista fue variando. En un comienzo, se veía a sí mismo como un partido reformista de centroizquierda que soportaba la hipotética alternancia de uno de centroderecha. Pero con los años y las batallas, y la desesperación por no perder el poder, los kirchneristas comenzaron a hablar del peligro de una "restauración conservadora". Ese término implica de por sí la imposibilidad de una alternancia pacífica, puesto que si la gran amenaza es una "restauración" lo que se impone es una "resistencia patriótica contra el entreguismo" a todo o nada. Se trata de un dramatismo revolucionario alejado de cualquier atisbo de consenso, y que como toda epopeya prendió rápidamente en nuevas generaciones politizadas de la pequeña burguesía. Esos jóvenes son más kirchneristas que Kirchner, a quien consideran un simple piloto del gran buque nacional. Y están seguros de que esta "revolución" necesita profundizarse día a día y sostenerse en el tiempo. Un tercer, cuarto y hasta quinto mandato de los Kirchner les suena, obviamente, no sólo lógico y aceptable, sino imprescindible para garantizar esta "revolución inconclusa". "No hay vuelta atrás", dictaminaron hace unos días los intelectuales kirchneristas, quemando las naves.
La situación se vuelve inquietante si se piensa que a una "revolución" no la puede seguir un partido, sino la refundación épica del mismísimo sistema democrático, hundido hace nueve años por una implosión de la economía. Un verdadero líder de la oposición que quisiera tener alguna chance frente a semejante mística debería quizá pensar menos en cuestiones programáticas coyunturales y en divergencias ideológicas dentro del espectro político (cualquier partido tiene ala derecha e izquierda) y pensar más en propalar el regreso de los argentinos a una democracia plena después de años de democracia manca y condicionada vivida bajo emoción violenta. Y garantizarle, de paso, a la sociedad electoral que no echará abajo, una vez más, a pico y pala los logros de la actual administración, que los tiene y son muchos.
Ese gesto democrático, si fuera exitoso en las urnas, reencauzaría al mismísimo nacionalismo, que tal vez sería obligado así a jugar de nuevo el juego bipartidista, los acuerdos de políticas de Estado y una vida cívica con menos divisiones, ataques, represalias económicas, golpes de mano, violaciones institucionales y lenguaje bélico. © LA NACION

Dos leones huyeron del zoológico. En la huída cada uno partió con rumbo diferente.
Uno fue para la selva y el otro para el centro de la ciudad. Los buscaron por todos lados, y nadie los encontró.
Después de un mes y para sorpresa de todos, volvió el león que había huido para la selva. Regresó flaco, famélico y afiebrado.. Fue reconducido a la jaula.
Pasaron ocho meses y nadie se acordó del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo. Estaba gordo, sano, desbordante de salud.
Al ponerlos juntos , el león que huyó para la selva le pregunta a su colega:
-¿ cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo, y regresas tan bien de salud? Yo que fui a la selva, y tuve que regresar porque casi no encontraba que comer.
El otro león le explicó:
-Me armé de coraje y fui a esconderme a un Organismo Público. Cada día me comía a un funcionario y nadie advertía su ausencia.
-¿ Y por qué regresaste?....¿ se acabaron los funcionarios?.
-Nada de eso. Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo. Ya había comido a un director general, dos superintendentes, cinco adjuntos, tres coordinadores, diez asesores, doce jefes de sección, quince jefes de división, cincuenta secretarias, docenas de funcionarios, y nadie los dio por desaparecidos. Pero el día que me comí al que servía el café........ahí se jodió todo.!!!!!!
Hace años, un inspector visitó una escuela primaria. En su recorrida observó algo que le llamó poderosamente la atención, una maestra estaba atrincherada atrás de su escritorio, los alumnos hacían gran desorden; el cuadro era caótico.
Decidió presentarse:
- Permiso, soy el inspector de turno...¿algún problema?
- Estoy abrumada señor, no sé qué hacer con estos chicos... No tengo láminas, el Ministerio no me manda material didáctico, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles...
El inspector, que era un docente de alma, vio un corcho en el desordenado escritorio. Lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:
- ¿Qué es esto?
- Un corcho señor... - gritaron los alumnos sorprendidos.
- Bien, ¿De dónde sale el corcho?
- De la botella señor. -Lo coloca una máquina, -del alcornoque, -de un árbol -de la madera...
respondían animosos los niños.
- ¿Y qué se puede hacer con madera?, - continuaba entusiasta el docente.
- Sillas..., -una mesa..., -un barco...
- Bien, tenemos un barco. ¿Quién lo dibuja? ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito? Escriban a qué provincia pertenece. ¿Y cuál es el otro puerto más cercano? ¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región? ¿Alguien recuerda una canción de este lugar?
Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura, religión, etc.
La maestra quedó impresionada.
Al terminar la clase le dijo conmovida: - Señor, nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas gracias.
Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra. Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden...
- Señorita...¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí?
- Sí señor, ¡cómo olvidarme! Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho. ¿Dónde lo dejó?
Extraído de "Cuentos para regalar a personas inteligentes".
"La creatividad despierta el poder que duerme en nuestra imaginación; es osadía, aventura para descubrir y aprender de los cambios; es una respuesta hábil y no una impotencia explicada o reclamo por lo que nos falta."
Albert Einstein decía: ”."Es una locura seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes"